viernes, 25 de mayo de 2018

La voluntad de Dios


"Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo." Efesios 4.32

Casi todos nos hemos preguntado alguna vez, o muchas veces, cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas, la vida de nuestro prójimo, y para el universo entero. Podríamos especular infinitamente sobre la respuesta. Sin embargo, el mismo Dios nos muestra, por medio de Cristo, que su voluntad es la bondad, la compasión y la reconciliación.

"Por eso, siempre que podamos, hagamos bien a todos, y especialmente a nuestros hermanos en la fe." Gálatas 6.10

Cuando, transformados por la gracia y guiados por la verdad divina, asumimos el compromiso de a aliviar el sufrimiento de otros en nuestros vecindarios, comunidades y países, manifestando bondad, perdón y generosidad, la voluntad divina se realiza en nosotros y por medio de nosotros.

viernes, 18 de mayo de 2018

Comprensión

"A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros." 1 Juan 4.12

El mundo en que vivimos es caótico y conflictivo, negarlo u ocultarlo es imposible. La maldad, la violencia y la abierta perversidad han llevado a muchos de nosotros, si somos sinceros, a cuestionarnos la bondad e incluso la existencia de Dios. Pero en Dios no hay conflicto, ni violencia, ni mal, si los hubiese no existiría esperanza alguna. Dios es bueno, pacífico y misericordioso, y más aún Dios es el Bien en sí mismo, la Paz en sí mismo y la Misericordia en sí mismo.

"Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos." Mateo 5.9

La voluntad de Dios para nosotros es el encuentro, la comprensión y el mutuo amor. Frecuentemente pensamos que es responsabilidad de los líderes mundiales buscar soluciones pacíficas para los problemas del mundo, y ciertamente en las Escrituras encontramos muchas exhortaciones a orar por ello. Sin embargo, somos exhortados con mayor ahínco a ser nosotros mismos los que amemos, comprendamos y busquemos la reconciliación y la paz.

Como dijera el pastor luterano alemán Martin Niemöller: "Me tomó mucho tiempo entender que Dios no es el enemigo de mis enemigos. Dios ni siquiera es el enemigo de los enemigos de Dios." Dios es Amor, Dios es Reconciliación, Dios es Comprensión, y llama a sus hijas e hijos para manifestar su carácter.
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viernes, 11 de mayo de 2018

Iluminación

"Envía tu luz y tu verdad, para que ellas me enseñen el camino que lleva a tu santo monte, al lugar donde tú vives." Salmos 43.3


Iluminación es una palabra frecuente en el vocabulario de los buscadores espirituales. Casi todos, de una u otra manera, la entienden como un logro personal que se alcanza luego de un arduo esfuerzo. Entonces, la persona "iluminada" se encuentra en un nivel más alto que aquellas pobres almas que no alcanzaron su realización. Sin embargo, la verdadera iluminación espiritual no consiste en un logro, ni en un premio al esfuerzo, sino en reconocer que jamás estuvimos fuera de ella, tan sólo teníamos los ojos cerrados. 

"Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo: —Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad." Juan 8.12

La Iluminación Divina es un regalo, un don. No es etérea ni fantasmal, Dios nos la obsequia en la persona, enseñanzas y amor de su Hijo Jesucristo. Podemos agradecer, con plena confianza, porque la Iluminación consiste en ver lo divino en cada manifestación de poder creativo y amor incondicional que hacen un mundo más bello, pacífico, saludable y pleno.

"En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla." Juan 1.4-5

viernes, 4 de mayo de 2018

Fe

"Pues vivimos por lo que creemos y no por lo que vemos." 2 Corintios 5.7

Generalmente, cuando hablamos de fe, nos referimos a algún tipo de expectativa infundada de que las cosas saldrán bien. Pero eso no es fe, es tan sólo una quimera. La Fe Divina está fundamentada firmemente en las promesas de Dios, es certeza y no quimera. Es el mismo Dios quien nos llama a creer en Él y confiar en sus promesas. Podemos dar gracias por la Fe, que es el poder de las expectativas positivas, no basadas en sueños vagos, sino en la siempre viva Palabra de Dios.

"La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver." Hebreos 11.1

La Fe Divina ve más allá de lo que ven los ojos. La Fe Divina se sumerge en las profundidades del Espíritu y ve todo desde la perspectiva de la Dios, desde la medida de la eternidad. La verdadera Fe es más que, aunque no excluye, un cúmulo de informaciones y verdades. La Fe Divina ve más allá de las verdades. La Fe Divina se eleva a las alturas de la Verdad. Es la Fe que inspira a los soñadores creativos, que otorga poder a la oración y vence los engaños del mundo.

viernes, 27 de abril de 2018

¿A quién iremos?

"¿A quién tengo en el cielo? ¡Sólo a ti! Estando contigo nada quiero en la tierra. Todo mi ser se consume, pero Dios es mi herencia eterna y el que sostiene mi corazón." Salmos 73.25-26

Nadie nace sabiendo, y todo lo que sabemos lo hemos aprendido de alguien. Así sucede en todos los aspectos de nuestra vida; desde caminar hasta orar; desde hacer cuentas hasta buscar a Dios. Y es bueno que así sea. Es bueno pertenecer a una familia, participar de una iglesia, practicar rituales. Pero la relación viva con Dios exige que vayamos más allá de las instituciones, los maestros y los ritos.

Si dependiese tan solamente de afiliarnos a algún grupo, acatar ciertos dogmas, o realizar determinadas prácticas, la cuestión de nuestra salvación sería mucho más sencilla de lo que es. Como los bastidores que se usan para que las plantas crezcan firmes, de igual manera las instituciones, los maestros y las prácticas espirituales son solamente apoyos, instrumentos para nuestro crecimiento hasta que "alcancemos la edad adulta, que corresponde a la plena madurez de Cristo." (Efesios 4.13)

"Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son palabras de vida eterna." Juan 6.68

El secreto de la integridad y realización espiritual, la salvación, se encuentra sólo en Cristo y su Palabra. Todo lo demás es transitorio, solamente Cristo es eterno. Nuestra fe, lealtad y obediencia no la debemos a ninguna institución, ni a ninguna persona, ni a nada en el universo, excepto a Cristo; tan sólo siendo fieles, obedientes y leales a él, podemos conservar nuestra integridad espiritual y gozar de la realización y salvación que únicamente Cristo puede ofrecer.

martes, 24 de abril de 2018

Perseverar hasta el fin

"Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él." 1 Juan 4.16

El camino del Amor no requiere preparación ni grandes despliegues del pensamiento o la voluntad, tan sólo basta ponerse en las manos de Dios y dejarse guiar por Él. Todo lo que necesitamos es perseverar resueltamente en la práctica de la presencia de Dios. Debemos, con dedicación, afirmarnos en la verdadera conciencia del Amor. El Amor cura. El Amor consuela. El Amor guía. El Amor ilumina. El pecado, la enfermedad y la muerte se desvanecen en presencia del Amor.

"Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito." Romanos 8.28

Pongámonos resueltamente en manos de Dios, entregados a su voluntad que es el Amor. Sostenidos por la gracia abundante del Señor, emprendamos con confianza el camino del Amor. Tal vez otros busquen la sabiduría del conocimiento o el servicio esforzado de la voluntad, porque Dios llama de diferentes formas. Pero nosotros perseveremos en el Amor hasta el final, porque es el camino infalible.


viernes, 20 de abril de 2018

La senda del amor

"Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor." 1 Corintios 13.13

Todas las grandes tradiciones espirituales afirman que existe más de un camino a la presencia de Dios. La búsqueda espiritual muchas veces se ha comparado con la subida a una montaña, para lo cual hay varios caminos, pero todos conducen finalmente a la sima y allí se encuentran.

Uno de los caminos más populares es el del conocimiento o de la fe. El conocimiento de Dios, por la luz de la fe, no es un simple asentimiento a fórmulas dogmáticas como frecuentemente se piensa, sino una certeza total por la verdad de la Palabra. Por ello, la senda del conocimiento no es para todos. Otro es el camino de la acción, de la voluntad, y ciertamente es un buen camino, pero no debe identificarse con el simple activismo que sólo busca la autojustificación y no la gloria de Dios.


Sin negar que los caminos de la fe y de la acción son buenos, Dios nos ha dado una senda más corta y sencilla, la senda del Amor. Este es el único camino que es accesible para todos sin importar sus características personales o las circunstancias particulares. El Amor es la misma esencia y presencia de Dios, por medio del Amor disfrutamos de la unión y comunión divina, y la realización espiritual no es otra cosa que nuestra unión con Dios.

"Dios es amor, y el que permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él."  l Juan 4.16