martes, 9 de junio de 2026
Quinqui
sábado, 23 de mayo de 2026
Una luz común para un camino compartido
martes, 27 de mayo de 2025
El Espíritu de Verdad da testimonio de Cristo
jueves, 13 de marzo de 2025
Por favor, déjame ver tu gloria
Estudio Bíblico
Lectura: Éxodo 33:12-23
1. ¿Qué?
Moisés le dice a Dios que lo ha conocido por su nombre y que ha hallado gracia ante sus ojos. Le pide a Dios que le muestre su camino, para que lo conozca y halle gracia ante sus ojos. Le dice a Dios que no lo saque de allí si no va con ellos. Le dice a Dios que su presencia con ellos los separa de los demás pueblos de la tierra. Dios le dice a Moisés que irá con él, le dará descanso y todo le saldrá bien. El Señor afirma que hará pasar delante de él toda su bondad y proclamará su nombre, Yavé (יהוה). Le dice también que tendrá misericordia de quien quiera tenerla y será compasivo con quien quiera serlo. Finalmente, dice a Moisés que no podrá ver su rostro, porque nadie puede verle y seguir con vida; pero podrá verle al pasar.
2. ¿Quién?
El relato es un diálogo íntimo, cercano y amistoso entre Dios y Moisés.
3. ¿Dónde?
Al principio de capítulo 33, el Señor le dijo a Moisés que dejara Sinaí y fuera a la Tierra Prometida, diciendo, «Anda, vete ya de aquí, con el pueblo que sacaste de Egipto, y llévalos a la tierra que prometí darles a Abrahán, Isaac y Jacob, cuando dije: “Se la daré a tu descendencia.” Yo enviaré un ángel para que vaya delante de ti, y expulsaré a los cananeos y a los amorreos, a los hititas y a los ferezeos, y a los jivitas y jebuseos. Esa tierra fluye leche y miel. Pero yo no iré contigo, porque eres un pueblo de dura cerviz y bien podría yo consumirte en el camino» (33:1b-3). Sin embargo el pasaje que estamos considerando se desarrolla aún en las alturas del monte Sinaí, antes de emprender el camino.
4. ¿Cuándo?
Los eventos de Éxodo 33 ocurrieron poco después de que Dios le hablara a Moisés en el Monte Sinaí, aproximadamente 4 meses después de que los hebreos salieron de Egipto.
5. ¿Por qué, para qué?
En nuestra vida cotidiana, a menudo nos enfrentamos a momentos de incertidumbre y duda, donde desearíamos ver más claramente el camino que debemos seguir. Éxodo 33:23 nos recuerda que, aunque no siempre podemos ver el rostro de Dios o entender su plan, su presencia está con nosotros en cada paso que damos. Confiar en que nos está guiando, incluso cuando solo vemos sus espaldas, puede brindarnos paz y esperanza en medio de la confusión. La verdadera fe no se trata de tener todas las respuestas, sino de seguir adelante con confianza, sabiendo que Dios nos acompaña en nuestro andar.
miércoles, 11 de diciembre de 2024
La palabra de nuestro Dios permanece para siempre
viernes, 9 de agosto de 2024
Cuando él venga
viernes, 16 de junio de 2023
Esfuérzate y sé valiente
sábado, 11 de febrero de 2023
Les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición.
viernes, 6 de enero de 2023
Levántate envuelta en resplandor
viernes, 7 de octubre de 2022
Un camino de ida y vuelta
"Ustedes deben orar así: Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra lo mismo que se hace en el cielo. Danos hoy el pan que necesitamos. Perdónanos el mal que hacemos, como también nosotros perdonamos a quienes nos hacen mal. No nos dejes caer en tentación, y líbranos del maligno." Mateo 6.9-13
viernes, 22 de julio de 2022
Cosas preciosas
viernes, 20 de mayo de 2022
Cosas mejores
"Pero nuestro Sumo Sacerdote ha recibido un ministerio mucho mejor, pues es mediador de un pacto mejor, establecido sobre mejores promesas." Hebreos 8.6
La mayoría de nosotros prefiere una deliciosa comida casera a una bandeja plástica preparada en el microondas. Preferimos agua mineral natural al agua del grifo. Preferimos una casa cómoda y segura a una choza en medio del monte. Si bien podemos no coincidir en qué es precisamente mejor, no hay dudas que todos procuramos lo que para nosotros mismos consideramos mejor o superior.
La epístola a los Hebreos podría ser titulada: "el libro de las cosas mejores". Nos presenta a Cristo siendo superior a los ángeles, mejor que Moisés, mejor que el Sacerdocio y el tabernáculo. Todo lo anterior fue creado, enviado y aprobado por Dios, sin embargo eran sencillamente la preparación para lo mejor es insuperable que es Cristo mismo: "La ley es apenas el contorno de los bienes venideros, y no su imagen real" (Hebreos 10.1).
Cristo, habiendo consumado su obra, nos ofrece y nos otorga algo infinitamente superior a cualquier cosa bajo la antigua alianza. En él tenemos una mejor y definitiva revelación del propósito de la voluntad de Dios, y su cumplimiento. Cristo es no solamente la promesa, también el cumplimiento de la promesa, su consumador y su garante. Por Cristo, con él, y en él, disfrutamos hoy mismo la paz, la alegría y la seguridad del reinado de Dios. "Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios" (Hebreos 12.2).
viernes, 2 de julio de 2021
Quiero cantar al Señor
"Yo confío en tu misericordia; mi corazón se alegra en tu salvación. Te cantaré salmos, Señor, porque tú siempre buscas mi bien." Salmos 13.5-6
"¿Hasta cuándo, Señor? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo me esconderás tu rostro?" Podemos ver que el rostro del Señor denota el amor divino y todo lo bueno en el cielo y en la iglesia; y esconder u ocultar el rostro, cuando lo habla el Señor, consiste en dejar al ser humano en su propio egoísmo o individualidad, y por ende en los males y falsedades que se desbordan de él. Porque el ser humano, visto en sí mismo, no es más que la debilidad y el pecado que de ella deriva, del que no podemos escapar sin la ayuda de Dios.
En medio de nuestra ceguera, somos capaces de pensar y estar convencidos de que vemos perfectamente. Sin embargo, lejos de la luz del rostro del Señor, lejos de su amor y sabiduría, estamos perdidos. Sólo la luz divina nos eleva por encima de la ceguera de nuestro egoísmo, nos eleva a una nueva vida y nos da una esperanza imperecedera de la vida eterna y plena. "Mírame y respóndeme, Señor Dios mío. Ilumina mis ojos, de lo contrario dormiré el sueño de la muerte".
Cristo ha resucitado y, por la fe, resucitamos con él a una nueva vida. En Cristo, la luz del rostro divino brilla para siempre. Por medio de Cristo recibimos el don de la vida eterna. El amor del Padre nos transforma y nos levanta de la muerte a la vida. El bien divino es nuestro tesoro eterno. "Pero yo confío en tu amor; mi corazón se regocija en tu salvación. Quiero cantar al Señor por el bien que me ha hecho".
viernes, 25 de junio de 2021
Yo soy el Señor, tu Dios
"Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de la tierra de Egipto, donde vivías como esclavo. No tendrás dioses ajenos delante de mí." Éxodo 2.2-3
La declaración "Yo soy el Señor tu Dios" es la manifestación del proceso creativo divino, siempre en tiempo presente. Dios se presenta a sí mismos como YHWH, que significa "Yo soy el que vive por siempre, el eterno". Al reconocer nuestro derecho de nacimiento, haber sido creados a imagen y semejanza del Señor, podemos manifestar nuestra verdadera naturaleza como hijas e hijos de Dios.
¿Qué representa la tierra de Egipto y la vivir esclavizados? La tierra de Egipto representa la conciencia cautiva de los sentidos, y la casa donde servíamos como esclavos, el cuerpo humano en su estado no redimido.
¿Cuál es el significado del mandamiento "No tendrás dioses ajenos delante de mí"? Significa que no debemos reconocer otro poder que Dios, el eterno bien. Nos identificamos con el bien al afirmar nuestra unidad con él, y por tanto nuestra unidad con el Señor.
viernes, 11 de junio de 2021
Santo, santo, santo es el Señor
"¡Rindan al Señor, seres celestiales; rindan al Señor la gloria y el poder! ¡Ríndanle la gloria digna de su nombre! ¡Adoren al Señor en su santuario hermoso!" Salmos 29.1-2
Todo lo que se necesita es una fuerte tormenta para hacernos olvidar nuestra seguridad, nuestro progreso y nuestro orgullo. Volvemos a ser seres primitivos llenos de miedos y dudas. El salmo 29 comienza con un llamado a los "seres celestiales", es decir, a las potencias celestiales que comunican el poder de Dios. De manera poética, el salmo exalta la verdad, el amor y el poder de Dios en las potencias de la naturaleza. Toda la creación, todas las fuerzas, manifiestan y glorifican el poder y la sabiduría del Señor. Él solo es digno de gloria y honor.
Quien no sepa que las cosas singulares en las palabras del salmista, como en todas las expresiones, son sagradas y divinas, puede decir dentro de sí mismo, si es un simple hombre natural, lo que esto puede significar, que el Señor se sienta sobre las aguas. , o que con su voz rompe los cedros, hace bailar al becerro, y el Líbano como becerro salvaje; que hace que las tierras produzcan, con varios otros detalles; porque no sabe que el poder de la Verdad Divina, o la Palabra, es descrito por estas cosas en el sentido espiritual.
En este sentido, por la voz del Señor, que está en el trueno, se entiende la Verdad Divina o Verbo en su poder; por las grandes aguas en las que se sienta, se comprenden sus verdades; por los cedros y por el Líbano, que rompe, se entienden los falsos principios del ser humano racional; para un becerro y un becerro salvaje, los falsos principios de la humanidad natural y sensual; por una llama de fuego el afecto de la falsedad; por un desierto y el desierto de Cades la iglesia donde no hay verdad ni bien; por ciervos que el Señor da a luz, significan a los gentiles que están en el bien natural; y por los bosques que Él revela se significan las ciencias y el conocimiento que la Palabra les trae. "El Señor fortalece a su pueblo; el Señor da a su pueblo la bendición de la paz".
viernes, 25 de diciembre de 2020
¡Aleluya! Alabemos al Señor
"¡Alabado sea el Señor desde los cielos! ¡Alabado sea el Señor en las alturas! ¡Que alaben al Señor todos sus ángeles! ¡Que alaben al Señor todos sus ejércitos! ¡Que alaben al Señor el sol y la luna! Que alaben al Señor las estrellas refulgentes!" Salmos 148.1-3
En la historia que dejó registrada Mateo en su evangelio, los sabios de Oriente fueron guiados por la Estrella de Belén hasta que llegaron a al niño recién nacido. Esta luz iluminó su camino, permitiéndoles seguir la senda hacia una nueva realidad. La estrella simboliza nuestra capacidad para imaginar y visualizar un mundo transformado y seguir esa visión para manifestar el amor de Cristo.
"¡Alabado sea el nombre del Señor! ¡Sólo su nombre merece ser exaltado! ¡Su gloria domina los cielos y la tierra!" Salmos 148.13
Lucas, el evangelista, nos cuenta que los pastores cuidaban de sus rebaños cuando vieron aparecer a los ángeles. Hacían lo que hicieron sus padres y abuelos durante generaciones: proteger lo que es precioso y necesario para la vida. Los pastores nos recuerdan que no estamos solos.
Este año, todos hemos sido probados financiera, física, emocional o espiritualmente. Sin duda, fue difícil. Es probable que las dificultades continúen. Pero la promesa de Dios es firme y fiel: "La luz ya ha entrado en el mundo", ¡y así es! No estamos solos, Dios está con nosotros. "¡Que alaben al Señor todos sus fieles! ¡Que lo alabe Israel, su pueblo cercano! ¡El Señor ha dado poder a su pueblo! ¡Aleluya!" Salmos 148.14



















