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martes, 9 de junio de 2026

Quinqui

Si pudiera rasgar los minutos,
abrir una grieta en el viento del calendario
y mirarme de frente a los ojos,
le hablaría al oído con un susurro áspero y dulce
al espejo infinito de mis edades:
al niño que soy, de rodillas calientes de tierra,
y al hombre que fui, con la espalda cargada de inviernos.

Escucha el aroma del tiempo, no temas perder.
La derrota no es un abismo de fango amargo,
sino una melodía limpia que se bebe con calma.
Doy gracias a Dios por ser un perdedor,
por este fracaso que sabe a pan tibio y a tierra mojada.

En las esquinas de este mundo ciego,
se corona con aplausos dorados y ruidosos
a los injustos que visten sedas de hielo,
a los engañadores de aliento podrido y palabras brillantes,
a los egoístas y a los corruptos que acumulan victorias agrias.

Ellos ganan la tierra, pero pierden el cielo.

Prefiero este sabor a derrota noble y clara,
el perfume de caminar con las manos limpias,
en la penumbra cristalina del que no vendió su alma.



Imagen generada por IA - Gemini

miércoles, 3 de junio de 2026

Ecos de la eternidad que transforman nuestra realidad hoy

"Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado." Lucas 16:19-22



Vivimos en un mundo obsesionado con la acumulación y las apariencias externas. El hombre rico de la historia no era malo por tener dinero, sino por tener un corazón anestesiado y una mente cerrada al prójimo. Esta parábola no es una condena, sino una radiografía espiritual que nos enseña a sintonizar nuestro corazón, nuestra mente, y nuestra acción con los valores eternos de Dios.

"Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado." Lucas 16:23-25

Dios ve lo invisible: El mundo ignoraba a Lázaro, pero Dios conocía su nombre; Dios siempre valida el valor intrínseco de cada persona. El Señor siempre quebranta los falsos esquemas de éxito humano y establece una ley espiritual donde el amor y el sufrimiento tienen eco eterno. La voluntad de Dios no busca asustarnos, sino despertarnos a través de su Palabra para que cambiemos de actitud antes de que sea tarde.

La comodidad puede adormecer el potencial: La opulencia del rico creó una barrera espiritual que le impidió ver la necesidad que estaba en su propia puerta. Nuestras decisiones de hoy construyen nuestro mañana: El "infierno" o el "cielo" comienzan como estados de conciencia y elecciones diarias aquí en la Tierra. El lamento del hombre rico en el Hades nos enseña que posponer la bondad y el cambio mental es el mayor error humano.

"Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos." Lucas 16:26-31

Cristo es el puente sobre el gran abismo: El abismo insalvable de la parábola es superado únicamente por la cruz, que conecta nuestra imperfección con la gracia divina. Jesús es bien claro y directo: dice que ni aunque alguien resucite creerán; Cristo resucitó para romper nuestra incredulidad y darnos una vida de fe. Al llenarnos de la presencia de Cristo, dejamos de vivir para el ego (como el rico) y empezamos a vivir con un propósito abundante, viendo a los "Lázaros" de nuestro entorno con amor.

Aunque las voces engañosas del mundo nos quieran arrastrar, cambiemos nuestra mentalidad hoy. No esperemos a mañana para ser generosos, compasivos y buscar a Dios. Que el buen Dios nos de un corazón sensible, fe inquebrantable en la victoria de Cristo y una actitud renovada para bendecir a otros.

sábado, 23 de mayo de 2026

Una luz común para un camino compartido

Lectura: Juan 12:31-36
 
Más allá de nuestras etiquetas religiosas, y de nuestro intereses particulares, todos enfrentamos momentos de oscuridad mental y espiritual. Jesús habla con poder y autoridad de "echar fuera al príncipe de este mundo". Identifiquemos ese "príncipe" como el odio, la división y el pesimismo que nos separan. La lucha contra la maldad, el egoísmo y la negatividad es un terreno común donde todos podemos encontrarnos.



Jesús prometió atraer a "todos" hacia sí mismo. No dijo a "unos pocos" o a una sola denominación ni confesión. Cuando dejamos de mirar nuestras diferencias a nivel del suelo y miramos hacia lo alto, descubrimos que todos estamos mirando la misma Fuente de Vida, Cristo mismo. La esperanza es el lenguaje universal que disuelve las barreras entre nosotros.

El mundo en que vivimos necesita luz hoy mismo. No podemos permitirnos el lujo de tropezar en discusiones mientras la gente camina en tinieblas. Caminar en la luz significa actuar con bondad, justicia y entusiasmo en nuestras comunidades. La luz no es propiedad de un solo grupo; es un regalo de Dios para quien decida caminar en ella.

Al convertirnos en "hijos e hijas de la Luz", nos volvemos puentes, no muros. Veamos en cada hermana y hermano, bautizados en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, una hija e hijo de Dios, independientemente de su trasfondo. Nuestra fe se valida no por lo que decimos que creemos, sino por cuánta luz aportamos a un mundo confundido.

Caminemos juntos, guiados por la misma Luz, confiando en que el amor de Dios es más grande que cualquier diferencia que nos separe.

Sermón para la celebración conjunta de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, predicado en la Catedral de Asunción el 22 de mayo de 2026.

martes, 30 de diciembre de 2025

Mayordomos de los bienes de Dios

"Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel." 1 Corintios 4:1-2



En los tiempos bíblicos, un mayordomo era el encargado de la administración de los bienes de su patrón. Con frecuencia se trataba de un esclavo. No era el dueño, sino el administrador de las cosas que se le habían confiado. La mayordomía cristiana ha sido definida como recibir, administrar y repartir sabiamente las dádivas generosas de la providencia del Señor, usándolas para la mejor promoción de los propósitos de Dios y la extensión de su reino. Las cristianas y cristianos somos llamados a reconocer que todo lo que tenemos y todo lo que somos nos lo ha dado Dios. Por eso usamos, o deberíamos usar, todo de acuerdo con su voluntad, y no conforme a los deseos y voluntades mundanas, ya que todos daremos cuenta del uso que hayamos dado a los bienes de la creación.

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra. [...] vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera." (Génesis 1:1, 31). Confesamos nuestra fe en que Dios es el creador de todo lo que existe, y que nosotros somos tan sólo mayordomos o administradores, no propietarios, cuando decimos: "Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra".

Martín Lutero explica de la siguiente manera el primer artículo del Credo: "Creo que Dios me ha creado, como a todas las creaturas. Me ha concedido y conserva un cuerpo y un alma, ojos, oídos y todos mis miembros, la razón y todos los sentidos. Además, me concede a diario y en abundancia vestido y calzado, la comida y la bebida, la casa y pertenencias, una mujer e hijos, campos, ganado y toda clase de bienes. Me provee abundantemente y a diario todo lo necesario para la conservación y alimentación de este cuerpo y de esta vida. Me protege de todo peligro, me preserva y me guarda de todo mal. Hace esto por su divina bondad y su misericordia de padre, sin que yo lo merezca ni sea digno de ello. Debo estarle agradecido por todo ello y, a cambio, labarle, servirle y obedecerle".

jueves, 24 de abril de 2025

Has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido

 Estudio Bíblico


Lectura: Génesis 32:22-30



 

1. ¿Qué?

En el libro de Génesis, se narra la historia de Jacob, quien luego de haber engañado a su hermano Esaú, huye de su casa para evitar la ira de su hermano. Después de vivir durante muchos años lejos de su familia y después de haber formado su propia familia y riqueza, Jacob decide volver a su hogar. En su camino de regreso, Jacob se enfrenta a un hombre desconocido durante la noche y tiene una lucha con él. La lucha dura toda la noche y al terminar, el hombre le da a conocer que luchó con Dios y con los hombres, pero que ha prevalecido en esta batalla. Es entonces cuando el hombre le cambia su nombre de Jacob a Israel como símbolo de su lucha y victoria. 


2. ¿Quién?

Jacob y el varón (que en el desarrollo del relato queda claro que es el propio Dios).


3. ¿Dónde?

Los eventos ocurren en Mahanaim, donde Jacob se encuentra con ángeles de Dios, y luego en Peniel, donde Jacob lucha con un varón (que resulta ser el mismo Dios) y recibe una bendición.


4. ¿Cuándo?

Alrededor del año 1740 a.C. 


5. ¿Por qué, para qué?

La historia de Jacob (Israel) nos invita a recordar que cada lucha en nuestras vidas tiene el potencial de transformarnos. En esos momentos de incertidumbre y desafío, como el que enfrentó Jacob, es donde descubrimos nuestra verdadera fortaleza y la capacidad de renacer. Cada vez que elegimos seguir adelante, a pesar de las adversidades, nos acercamos más a la versión mejorada de nosotros mismos, recordando que siempre podemos encontrar en Dios el apoyo que necesitamos para enfrentar nuestras batallas.

jueves, 20 de febrero de 2025

Hambre y sed de conocer la palabra de Dios

Estudio Bíblico

Lectura: Amós 8:11-12

1. ¿Qué?
La profecía de Amós advierte que Dios traerá una hambruna de oír la Palabra de Dios. Él, ya sea en los últimos días o en los siglos que se acercan a los últimos días, traerá un tiempo en el que la humanidad no oirá, entenderá ni obedecerá su Palabra. Esto es como la hambruna de alimentos.

2. ¿Quién?
Amós era un pastor de Tecoa, pequeño poblado en el territorio de Judá, pero el mensaje que dio fue para toda la casa de Israel y para las demás naciones del mundo.

3. ¿Dónde?
El Señor llamó a Amós, que era del reino del Sur, y lo envió a profetizar no solo a su propia nación de Judá, sino particularmente al reino norteño de Israel. Fue uno de los profetas a quienes se alude en 2 Reyes 17:13,22,23.

4. ¿Cuándo?
Aunque no sabemos con exactitud cuándo se escribió, el libro de Amós comienza con la explicación de que Amós predicó durante el reinado de Uzías en Judá y de Jeroboam II en Israel, en el siglo octavo a.C.



5. ¿Por qué, para qué?
La profecía de la hambruna de la palabra de Dios en Amós 8:11-12 nos recuerda la importancia de buscar a Dios y anhelar su Palabra. Nos muestra las consecuencias de vivir nuestras vidas sin la guía y la dirección de Dios, pero también nos da esperanza de que Dios nos alimentará y nos saciará si buscamos su Palabra. la profecía no es solo un recordatorio para nosotros en la actualidad, sino también un llamado a compartir la Palabra de Dios con nuestros amigos, familiares y comunidades.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

La palabra de nuestro Dios permanece para siempre

El Dios de ustedes dice: 
«Consuelen a mi pueblo; ¡consuélenlo! ¡Hablen al corazón de Jerusalén! ¡Díganle a voz en cuello que ya se ha cumplido su tiempo, que su pecado ya ha sido perdonado; que ya ha recibido de manos del Señor el doble por todos sus pecados.»
Una voz clama en el desierto:
«Preparen el camino del Señor; enderecen en el páramo una calzada a nuestro Dios. Que todo valle sea enaltecido; que se hunda todo monte y collado; que se enderece lo torcido y que lo áspero se allane. Se manifestará la gloria del Señor, y la humanidad entera la verá. La boca del Señor ha hablado.»
Una voz decía: «¡Grita!»
Y yo respondí: «¿Y qué debo de gritar?»
«Grita que toda carne es como la hierba, y que su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento del Señor sopla sobre ella. Y a decir verdad, el pueblo es como la hierba. Sí, la hierba se seca, y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.» Isaías 40:1-8

¿Cuál es la fuente del consuelo más profundo y duradero para la humanidad? Los seres humanos solamente encontramos consuelo verdadero y duradero sólo en el Espíritu. Jesucristo describió al “Consolador” como el “Espíritu de verdad”, que “estará en vosotros”. En materia de consuelo, ¿será que podemos bastarnos a nosotros mismos? Tan sólo el Espíritu de verdad es suficiente para consolarnos cuando apelamos a él y permitimos que nos ayude a equilibrar nuestra vida de acuerdo con la norma divina.



¿Cómo expresamos la cualidad espiritual que Jesús llamó “Espíritu de verdad”? Lo hacemos por medio del entendimiento espiritual. O sea, el discernimiento entre lo eterno y lo efímero. Isaías intuyó que el ser humano debe distinguir lo duradero de lo transitorio, y clamó que toda carne es como la hierba, pero que “la palabra de nuestro Dios permanece para siempre”.

¿Cuáles son las buenas nuevas para Sión y Jerusalén? Estos son el anuncio de que quienes alcancen la conciencia espiritual (Sión) y la paz (Jerusalén) verán a Dios (“¡He aquí vuestro Dios!”) y que Dios es amor (“Como pastor apacentará su rebaño, en su brazo recogerá los corderos, en su seno los llevará, y pastoreará con suavidad a las crías”).

¿Por qué dice el profeta que Jerusalén recibió “el doble por sus pecados”? Jerusalén, la conciencia de paz en nuestro íntimo, se ve perturbada cuando pecamos o no cumplimos con la ley divina. Cuando dejamos de pecar, continuamos sufriendo, no obstante, hasta que borramos de nuestra mente el recuerdo de los pecados pasados ​​mediante un cambio de mentalidad o “arrepentimiento”.

¿Cuál es la primera voz que Isaías oye clamar en esta lectura? La voz del buen juicio y del sentido común clama a la humanidad para que se prepare para seguir el camino por el cual le llegará su bien. La preparación es necesaria.

¿Qué son el “páramo” y el “desierto” mencionados en esta lección? Ambas palabras representan el aspecto subconsciente de la naturaleza humana. ¿Cuál es el gran proceso de nivelación y suavizado del que habla el profeta? El proceso de formar nuevos hábitos de pensamiento para reemplazar los viejos que estaban llenos de errores nivela todas las desigualdades y suaviza todas las dificultades.

viernes, 26 de julio de 2024

El Señor es justo en todos sus caminos

"Justo es el Señor en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras." Salmos 145:17



La conciencia de Dios es un estado constante de reconocimiento y vivencia que el lado espiritual de la vida es la verdadera realidad, y que el Espíritu infinito es la fuente de la vida y de todo lo que existe. 

La conciencia de Dios es un estado de alegría y bienaventuranza continua, de paz y satisfacción duraderas. Dentro de nosotros se expresa en alabanza y gratitud. Cuando somos elevados, y nuestra mente y corazón están llenos de alabanza y acción de gracias, 

Invariablemente, las condiciones externas tienden a amoldarse a nuestro estado interno. Los pensamientos llenos de alabanza y acción de gracias no dejan lugar a la tristeza y la depresión. Todas las cosas adquieren el aspecto de alabanza y bendición. “Todas tus obras te darán gracias, oh Señor”. 

Cuando el salmista habla de los "santos" se refiere  a aquellos cuya mente y corazón están llenos de amor por la Verdad. Personas que bendicen a Dios al expresar la Verdad en vida y palabra; guardando la instrucción divina en "todos sus caminos", esto es en todas las situaciones de la vida.

sábado, 20 de julio de 2024

¿Cómo llega el hijo del hombre a ser Hijo de Dios?

"Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo, Del cual es nombrada toda la parentela en los cielos y en la tierra, Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu. Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura, Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." Efesios 3:14-19


¿Cómo llega el hijo del hombre a ser Hijo de Dios? ¿Cómo el ser humano se eleva a la naturaleza divina? Por una transformación de la naturaleza terrenal en divina a través de la aspiración y esfuerzos fielmente continuos para expresar lo divino. No por una inclinación natural de la propia voluntad, sino por la obra del Espíritu por medio de la Palabra.


¿Qué clase de expresión es apropiada para nosotros cuando somos “fortalecidos con poder en el hombre interior por medio de su Espíritu”? La expresión del carácter divino que se refleja en amor, compasión, justicia, benignidad, paciencia y generosidad.




¿Qué es el “Hijo unigénito” para cada uno de nosotros? De modo subjetivo es nuestro verdadero yo espiritual. Al conocer y reconocer a Cristo en nuestros pensamientos, palabras y obras, efectuamos la transformación de la carne en espíritu y hacemos de lo externo algo interno. Es el don que recibimos por medio de la acción de la Palabra y los sacramentos, instrumentos del Espíritu: la Cristificación.

viernes, 1 de septiembre de 2023

Cuando a las personas buenas les pasan cosas malas

"Entonces el Señor le preguntó: «¿Y no has pensado en mi siervo Job? ¿Acaso has visto alguien con una conducta tan intachable como él? ¡No le hace ningún mal a nadie, y es temeroso de Dios!»" Job 1.8

Nos guste o no, las contrariedades, las pérdidas, el dolor y la frustración son parte de nuestra vida. Un pensamiento primitivo constantemente nos conduce a pensar en un universo mecánico, donde si somos "buenas personas" no tendremos ninguna experiencia negativa. 

¿Cuál es la lección implícita en el libro de Job? Que las personas buenas, justas e íntegras también sufren, igual que las personas egoístas, culpables y malvadas. No por causas y efectos mecánicos, sino porque así es la vida. Job "era perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal". Job era intachable, y no por ello estaba libre de tribulaciones.

¿Entonces debemos resignarnos a nuestra condición actual como la mejor que puede ser? No, no es así. Deberíamos aceptar las circunstancias tal como se presentan, pero no sin esforzarnos por mejorarlas. Aceptar el bien en la medida en que lo percibimos y trabajar hacia la mejora continua es construir una reserva con la que afrontar lo que viene y aportar lo nuestro con amor y alegría.



viernes, 9 de junio de 2023

Lo que yo quiero es misericordia, y no sacrificio

"¡Vengan, volvamos nuestros ojos al Señor! Ciertamente él nos arrebató, pero nos sanará; nos hirió, pero vendará nuestras heridas; Después de dos días nos dará vida, y al tercer día nos resucitará para que vivamos en su presencia. Entonces conoceremos al Señor, y más y más lo iremos conociendo. Vendrá a nuestro encuentro como la luz del alba, como vienen a la tierra las lluvias tempranas y las lluvias tardías. «¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Y qué voy a hacer contigo, Judá? La piedad de ustedes es como una nube matutina; es como el rocío del amanecer, que pronto se desvanece. Por eso los hice pedazos por medio de los profetas. Los aniquilé con las palabras de mi boca. La sentencia contra ustedes brotó como la luz. Lo que yo quiero es misericordia, y no sacrificio; ¡conocimiento de Dios, más que holocaustos!»" Oseas 6.1-6

De acuerdo al texto, Yahvé (יהוה‎), el Señor, trae tanto el bien como el mal sobre su pueblo. ¿Cómo conciliar al Yahvé iracundo del Antiguo Testamento con el Padre amoroso del Nuevo Testamento? Los profetas y los videntes que escribieron el Antiguo Testamento, que eran parte de un pueblo "necio y duro de corazón", no habían desarrollado el amor y atribuían a Dios características parecidas a las de ellos, tanto buenas como malas. A medida que el pueblo era moldeado por el amor divino, sus profetas también comenzaron a proclamar que Dios es compasivo, misericordioso y amante de la justicia.

Cuando tengamos una fe perfecta, ¿tendremos dos medidas, el bien y el mal, o veremos la perfección absoluta y dejaremos de emitir juicios sobre las cosas transitorias? En la conciencia espiritual pura tendremos la certeza de la perfección divina. En la alegoría de Adán y Eva, Yahvé advierte a la humanidad que no coma del árbol del conocimiento del bien y del mal. Jesús dijo: "Ustedes juzgan según criterios humanos; yo no juzgo a nadie"; y "al que oye mis palabras, y no las obedece, no lo juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo".



Podemos llegar a darnos cuenta del principio de perfección dentro de nosotros, la fuente de nuestro ser en Dios, cuando hayamos cesado de juzgar o censurar a alguien o algo, y hayamos comprendido la verdad de que el Señor desea la bondad espiritual en nosotros en lugar del sacrificio, y una correcta comprensión de él y la buena noticia de su buena voluntad hacia nosotros en lugar de dones efímeros.

viernes, 2 de junio de 2023

¿Acaso hemos de recibir de Dios sólo bendiciones, y no las calamidades?

"En otra ocasión se presentaron ante el Señor sus servidores, y también llegó Satanás. Cuando el Señor lo vio, le preguntó: «¿De dónde vienes?» Y Satanás le contestó: «Vengo de andar recorriendo la tierra.» El Señor le preguntó: «¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay nadie en la tierra que se le compare? Es un hombre de conducta intachable; no le hace mal a nadie, y es temeroso de Dios. Tú me incitaste a hacerle daño, y a que sin ningún motivo lo arruinara, y aun así él sigue siendo un hombre intachable.» Pero Satanás le respondió al Señor: «Todo es cuestión de dar y recibir. La gente es capaz de darlo todo, con tal de salvar el pellejo. Pero quítale a Job tu protección, tócalo en su propio cuerpo, ¡y ya verás cómo blasfema contra ti en tu propia cara!» Entonces el Señor dijo: «Ahí está Job. Lo dejo en tus manos. Pero no le quites la vida.»" Job 2.1-6



En lo que respecta a la vida sensible en la tierra, el sufrimiento es una experiencia universal. "Toda la creación gime y sufre dolores de parto hasta ahora"El sufrimiento abarca un amplio ámbito, que incluye todos los grados de sensaciones, desde el dolor físico hasta el dolor agonizante de la mente y el alma. Dondequiera que estén presentes la sensación y la percepción, el sufrimiento es posible.

Si bien no existe tal como como un "sufrimiento positivo", podemos encontrar en las tribulaciones, sean mentales o físicas, una advertencia de que tenemos trabajo que hacer para eliminar la causa que afecta adversamente nuestro bienestar y que es mejor que lo hagamos sin demora. Deberíamos examinarnos a nosotros mismos con miras a encontrar dónde nos quedamos cortos en la fe, la confianza y la paz que conducen a la estabilidad espiritual.

Es bastante frecuente que una persona al sufrir lo que le parece injusto e inmerecido pierda la fe en Dios. Eso, en vez de mejorar la situación, la empeora; porque al perder la fe se aparta de su principal medio de vencer la adversidad. La fe es lo nos mantiene firmes a través de las experiencias negativas para que poder permanecer conservar la integridad.

Ahora bien, ¿cómo podemos, entonces, interpretar el texto de la lectura? ¿Cómo podemos entender el acuerdo entre el Señor y Satanás y la declaración "Tú [Satanás] me mueves [a Yahvé] contra él [Job], para destruirlo sin causa"? Este acuerdo simboliza la interacción del bien y el mal en la vida de toda persona que permanece limitada tan sólo a la experiencia sensorial. Nadie que viva limitado por intereses puramente egoístas, sin elevar su fe hacia el Señor y sin sostenerse en ella, puede entender por qué debería sufrir o ser vencido por la desgracia cuando está haciendo todo lo posible para vivir una vida justa, sana y alegre. A medida que, por medio de la fe, entramos en un reino superior de percepción, nuestra comprensión se eleva. A medida que aprendemos el olvido del ego y nos entregamos al servicio a los demás, conocemos y disfrutamos la alegría de la superación.

viernes, 26 de mayo de 2023

¿Dónde estabas tú, cuando yo afirmé la tierra?

«¿Quién se atreve a oscurecer mis designios con palabras carentes de sentido? Pórtate como hombre, y prepárate; yo te voy a preguntar, y tú me vas a responder.» Job 38.2-3

En el mismo inicio de las Escritura se afirma que se nos dio dominio sobre la tierra y todo lo que hay en ella. Sin embargo, basta solamente abrir los ojos para darnos cuenta que nuestro dominio dista mucho de ser una realidad. Y ya que la experiencia contradice la creencia, apelamos a la razón y buscamos "oscurecer el designio con palabras carentes de sentido". La falta de comprensión nubla nuestro buen juicio. ¿Cómo podemos, entonces, realizar y manifestar el designio divino? Aplicándonos para aumentar nuestra comprensión de la verdad espiritual.

En el pasaje de Job capítulo 38, versículos 1 al 7, ¿por qué se representan las aflicciones como un torbellino? Un torbellino es un fenómeno incontrolable de la naturaleza, y también lo son las aflicciones hasta que aprendamos a hacerles frente con un espíritu constructivo. Entonces ya no nos abruman.



¿Podremos encontrar alguna vez las respuestas a las preguntas sin respuesta de la vida? Cuando entramos en la conciencia espiritual, o sea, la conciencia de la Verdad, podemos responderlas. A medida que continuamos expresando lo que es verdad, llegamos gradualmente a comprender lo que antes parecía oscuro. Haremos bien en acercarnos a la vida con un espíritu de humildad, especialmente mientras nuestra comprensión de la verdad espiritual sea limitada, por no mencionar nuestra comprensión de las verdades científicas de la vida y de los fenómenos naturales de la tierra y el universo. Grandes palabras jactanciosas están fuera de lugar en nuestros labios. Callemos ante Dios, y permitamos que su Espíritu nos guíe a la sabiduría.

viernes, 19 de mayo de 2023

Cuida tu corazón más que otra cosa

"Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de la vida. Aparta de tu boca las palabras perversas; aleja de tus labios las palabras inicuas. Dirige la mirada hacia adelante; fíjate en lo que tienes delante de tus ojos. Piensa qué camino vas a seguir, y plántate firme en todos tus caminos. Apártate del mal. No te desvíes ni a la derecha ni a la izquierda." Proverbios 4.23-27

Cuidar nuestro corazón parece una frase hecha, una fórmula que en el fondo no significa nada. Sin embargo, esa expresión engloba todo un conjunto de prácticas espirituales que son esenciales para una vida sana, equilibrada y positiva. La manera en que cuidamos adecuadamente nuestro corazón es  haciéndonos conscientes de nuestros pensamientos y motivos no expresados hasta que nuestros hábitos de pensamiento entren en plena armonía con la voluntad divina. El estado de ánimo que nos alinea con el orden divino está formado por el pensamiento disciplinado y la acción de la voluntad.

La disciplina es indispensable para poner bajo control nuestro uso de la palabra hablada. Es necesario dominarnos para "apartar de nuestra boca las palabras perversas y alejar nuestros labios de las palabras inicuas". Las palabras descuidadas, con bastante frecuencia, destruyen todo lo bueno que hemos logrado en silencio. Es por eso que necesitamos mucha determinación para cuidar nuestro corazón con toda diligencia. Necesitamos mantener nuestra meta en mente y avanzar incansablemente hacia ella. "Dirige la mirada hacia adelante; fíjate en lo que tienes delante de tus ojos".

Manteniendo nuestro sentido del equilibrio y haciéndonos conscientes de Dios, alcanzamos el descanso y la firmeza, conociendo así la paz de estar envueltos en el amor divino. "Piensa qué camino vas a seguir, y plántate firme en todos tus caminos". Es muy importante adquirir el hábito de comprobar nuestro progreso espiritual; no para vanagloriarnos, sino para animarnos a perseverar. Con la meta en mente, no podemos darnos el lujo de desviarnos de nuestro propósito o llenar nuestra vida de altibajos sin sentido; es por eso mismo que oramos para que Dios purifique nuestros pensamiento, palabras y obras. "Apártate del mal. No te desvíes ni a la derecha ni a la izquierda".

viernes, 14 de abril de 2023

Pan del cielo

"El Señor le dijo a Moisés: «Como verás, yo voy a hacer que les llueva pan del cielo. Para ver si ustedes obedecen o no mis leyes.»" Éxodo 16.4

Es frecuente que nos preguntemos; si Dios es un Padre bueno y amoroso, de quien somos sus hijas e hijos, ¿por qué no nos conduce directamente a la “Tierra Prometida” para gozar de una vida plena, libre y abundante? Pero esa pregunta se hace de manera material, egoísta e interesada, y por ello es que primero debe haber una transformación espiritual, volviendo nuestra atención al único Dios antes de poder entrar en la “Tierra Prometida”.

El “pan del cielo” representa las ideas espirituales que toman forma en la vida cotidiana como alimento, abrigo y albergue, para nutrir y sustentar la vida. “Maná” (מָן), es el sustento que se manifiesta directamente del Señor. El maná es un recordatorio que es de Dios de quien recibimos "todo aquello que se necesita como alimento y para satisfacción de las necesidades de esta vida".

Compartiendo el pan es como Dios se hace presente. La abundancia divina es generosa, justa y liberadora: «cada uno de ustedes debe salir todos los días y recoger la porción para ese día». Reconocer el cuidado y la providencia del buen Padre nos libera del egoísmo, del apego y de la codicia, y nos hace capaces de compartir, proveer y nutrir como cooperadores y cooperadoras del Señor.



viernes, 24 de marzo de 2023

Yo mismo voy a ir en busca de mis ovejas

"Sí, así ha dicho Dios el Señor: «Yo mismo voy a ir en busca de mis ovejas, y yo mismo las cuidaré, tal y como las cuida el pastor cuando se halla entre sus ovejas esparcidas. Yo las rescataré de todos los lugares por los que fueron esparcidas aquel día nublado y oscuro.»" Ezequiel 34.11-12

El profeta nos presenta al Señor como un pastor que busca a sus ovejas, con sumo amor, atención y cuidado. Nuestro corazón anhela muchas cosas, pero sólo Dios puede saciar nuestras ansias más profundas. En la presencia del amor divino nos sentimos seguros y en casa. La idea de Dios viniendo a buscarnos para hacernos libres nos restaura la consciencia de ser hijas e hijos muy amados.



A pesar de que frecuentemente la vida nos pone en aprietos, podemos confiar en el amor divino en todo momento. Siempre podemos tener la certeza de que en el cuidado divino, su protección y providencia, nos rodea y que nuestro bien es su voluntad inquebrantable.

El Espíritu de Dios, que es la verdad misma, despierta y guía nuestros pensamientos espirituales para que seamos capaces de percibir la protección de Dios. Cuando ponemos nuestra atención en afianzar el bien dentro de nosotros, nuestros pensamientos se elevan sobre lo superficial: “en los montes de Israel… y en todos los lugares habitados del país".

"Seré justo con mis ovejas, pero eliminaré a las ovejas engordadas y rechonchas". Con estas palabras, Ezequiel se refiere a las ideas erróneas que aparentemente han engrandecido y fortalecido la fortaleza y el poder, pero que provienen de una confianza carnal, egoísta y efímera, y no del Dios vivo.


viernes, 17 de marzo de 2023

El Señor mira el corazón

"No te dejes llevar por su apariencia ni por su estatura, porque éste no es mi elegido. Yo soy el Señor, y veo más allá de lo que el hombre ve. El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero yo miro el corazón." 1 Samuel 16.7

A las personas de fe nos gusta pensar que somos guiadas y guiados por el Espíritu. Pero, frecuentemente nuestra búsqueda de señales externas nos aparta del poder interior y la visión inspirada. Samuel pensó que Eliab, que era de hermoso semblante, alto y fuerte, sería el elegido del Señor. Sin embargo, Samuel (שְׁמוּאֵל), cuyo nombre significa "oído por Dios" pidió ser guiado por el Señor, y el discernimiento espiritual lo condujo a ungir al menos pensado.

David (
דָּוִד) representa el amor divino. ¿Por qué, entonces, no se presentó junto con sus hermanos como candidato a la unción real? Porque el amor es humilde, no se muestra exteriormente y no busca enseñorearse sobre los demás. 
Aunque pequeño y débil a la vista humana, el amor es el mayor poder del universo. El amor se ocupa "guardando las ovejas de su padre", es decir, cuida y alimenta las fuerzas de vida, puras e inocentes, presentes desde la creación en el corazón de la humanidad.

¿Cómo podemos, en nuestra vida diaria, pasar de ser guiadas y guiados por nuestra propia voluntad a ser personas que disciernen espiritualmente? Lo haremos permitiendo que el amor reine sobre nuestra conciencia, emociones y acciones.  Para ello debemos ungir, es decir, afirmar con sabiduría que el amor gobierna en nosotros y por medio de nosotros, manifestándose en pensamientos, palabras y obras de amor hacia todos y todo.

viernes, 3 de marzo de 2023

Vete de tu tierra y de tu parentela

"Pero el Señor le había dicho a Abrán: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una nación grande. Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.» Y Abrán se fue, tal y como el Señor le dijo, y Lot se fue con él." Génesis 12.1-4

El llamamiento y envío de Abrán (אַבְרָ֔ם) a otra tierra simboliza que la fe, que escucha y obedece a la palabra divina, se manifiesta mejor y con mayor fuerza en campos nuevos que en terrenos conocidos. La costumbre y la rutina, el qué dirán, pueden fácilmente ahogar la fe.

Lot (ל֑וֹט), cuyo nombre significa "oscuro", es figura de esa parte de nuestra mente, y de nuestro corazón, que aún permanece en tinieblas, es decir, del ser humano natural o animal. Todas y todos, por más espirituales que creamos ser, todavía tenemos aspectos que pulir de nuestra conciencia para poder vivir de acuerdo a la fe.

La tierra (הָאָ֖רֶץ) de Canaán, a la que Abrán fue llamado para iniciar una nueva vida, representa las potencialidades elementales del ser, en las que habitamos y a las que damos forma por medio de la fe en Dios como Espíritu omnipresente. En un sentido espiritual, Canaán es un equivalente al "Jardín del Edén" o la "Tierra Prometida". Es necesario atrevernos salir de lo habitual, hacia "la tierra que te mostraré", para encontrarnos con Dios y su voluntad siempre amorosa para nuestra vida.



viernes, 24 de febrero de 2023

Por tu amor, oh Dios, borra mis culpas

"Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran ternura, borra mis culpas. ¡Lávame de mi maldad! ¡Límpiame de mi pecado! Reconozco que he sido rebelde; mi pecado no se borra de mi mente". Salmos 51.1-3

Frecuentemente no nos damos cuenta que nuestra necesidad y búsqueda de perdón divino se debe a que nos aferramos al pasado, recordamos constantemente nuestras fallas y las rumiamos en nuestros corazones, en lugar de dejarlas atrás,  comenzar de nuevo y quitar el pasado de nuestros pensamientos. Si anhelamos experimentar el perdón, primero debemos perdonarnos a nosotros mismos, y recibir el don de la restauración divina en nuestra propia mente.



Además de la experiencia del perdón divino, de la gracia, necesitamos perdonarnos a nosotros mismos para vivir la regeneración y gozar de un corazón limpio y un espíritu recto. Insistir en el pasado, en la culpa, en los tropiezos, no es humildad, sino un orgullo enfermizo que se cree tan especial para no ser alcanzado por el infinito amor perdonador. Al olvidarnos de nosotros mismos, soltando la culpa, y aprendiendo a recibir el regalo gratuito del perdón divino, nuestro corazón y nuestra mente se abren a la experiencia de una vida transformada.

viernes, 17 de febrero de 2023

Sube al monte

"El Señor le dijo a Moisés: —Sube al monte, donde yo estoy, y espérame allí, pues voy a darte unas tablas de piedra en las que he escrito la ley y los mandamientos para instruir a los israelitas." Éxodo24.12

El desarrollo progresivo de la mente (Moisés) presenta un modelo que el "hombre natural" (un esclavo en Egipto) puede observar y seguir para hacerse consciente de una concepción más amplia de la vida. Lo natural es primero, y proporciona la base para elevarse a lo espiritual. El discernimiento y la comprensión son facultades innatas en las mujeres y hombres, como hijas e hijos de Dios, pero no son parte de los dones del "hombre natural".

El altar debajo del monte simboliza el lugar en la conciencia donde el ser humano está dispuesto a entregar lo inferior a lo superior, lo personal a lo impersonal. Los doce pilares son las doce facultades del ser humano. La expresión "los hijos de Israel" representa los pensamientos religiosos del ser humano. En este símbolo encontramos el paso de una fe primitiva, que concibe a Dios como un ser humano con sus mismas virtudes y defectos, a una fe consciente y madura que llega a creer en Dios como Espíritu.

El mandamiento dado a Moisés: "Sube al monte, donde yo estoy, y espérame allí", es una exhortación a toda la humanidad, a cada uno de nosotras y nosotros, a emplear el proceso evolutivo para alcanzar la conciencia espiritual.

Al pensar los pensamientos de la Mente Divina, y al vivir de acuerdo con ellos constante y conscientemente, se puede obtener una verdadera mentalidad espiritual; uno se vuelve de mente espiritual y entra en la vida y la paz que Dios ofrece gratuitamente.



"Dicho esto, Moisés subió al monte, el cual quedó cubierto por una nube. La gloria del Señor vino a posarse sobre el monte Sinaí, y durante seis días la nube lo cubrió. Al séptimo día el Señor llamó a Moisés desde la nube. La gloria del Señor se presentó a los ojos de los israelitas como un fuego devorador, sobre la parte más alta del monte. Moisés entró en la nube, subió al monte, y allí se quedó cuarenta días y cuarenta noches." Éxodo 24.15-18