sábado, 11 de febrero de 2023

Les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición.

"Miren, hoy les doy a elegir entre la vida y el bien, por un lado, y la muerte y el mal, por el otro. En este día pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. Escojan, pues, la vida, para que vivan ustedes y sus descendientes; amen al Señor su Dios, obedézcanlo y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en el país que el Señor juró dar a Abraham, Isaac y Jacob, antepasados de ustedes." Deuteronomio 30.15, 19-20

No siempre nos resulta evidente la conexión entre la vida y el bien, o la muerte y el mal. La capacidad para tomar una decisión sabia viene de la experiencia, pero no siempre la experiencia conduce a la sabiduría. Por ello, además de la experiencia de vida, la oración ferviente y la dependencia de la sabiduría divina abren nuestra mente para recibir una guía fiel para elegir correctamente el camino a seguir.

Cada uno de nosotros es libre de elegir lo que creerá. Esta libertad es interior y, aunque podamos claudicarla por ignorancia, miedo, o conveniencia, permanece como parte de nuestra misma esencia humana. La libertad nos posibilita la comunión con la Divinidad. "Miren, hoy les doy a elegir entre la vida y el bien, por un lado, y la muerte y el mal, por el otro".

En su discurso, Moisés estaba tratando de mostrarle a su pueblo el vínculo entre "la vida y el bien", "la muerte y el mal"; escoger el bien conduce a la conciencia de la vida espiritual, mientras que la elegir el mal conduce a la muerte. Elegir la fe en Dios, y probar esa fe con obras que la manifiesten, produce conciencia de vida abundante y bendición.

La misma elección se presenta ante cada uno de nosotros hoy. Se trata de escoger el bien o el mal. Podemos elegir la conciencia espiritual con su fruto de bendición, o la conciencia del ego con la pérdida resultante de todo lo que hace que la vida valga la pena y esté llena de significado.



viernes, 3 de febrero de 2023

Para que les vaya bien y vivan muchos años

"Así que pongan en práctica todo lo que el Señor su Dios les ha ordenado, sin desviarse de ello para nada. Sigan el camino que el Señor su Dios les ha señalado, para que les vaya bien y vivan muchos años en la tierra que él les va a dar en propiedad." Deuteronomio 5.32-33



Todos los seres humanos somos inconstantes, algunos más otros menos, pero invariablemente tropezamos alguna vez. Es nuestra fragilidad lo que nos frustra con nosotros mismos y con nuestros semejantes. El error, la falta de confianza, la dureza para perdonar y perdonarnos, son fruto de ser conscientes de esa debilidad innata. Dios, en cambio, nos llama a apoyarnos en su fuerza y no en la nuestra.

¿Dios nos fuerza a cumplir su voluntad y sus preceptos? Por el contrario, somos libres de desobedecer la ley, pero hacerlo es nuestra perdición. Para nosotros la ley divina es la ley de nuestro bienestar: “para que les vaya bien y vivan muchos años”. Desobedecer la ley lleva a la humanidad a la conciencia del mal, ya sea sufrimiento físico y muerte o efectos malignos en su mente y naturaleza moral. Por ello, la instrucción del Señor nos corrige constantemente, y con amor nos conduce por el camino de la vida. para que les vaya bien y vivan muchos años

viernes, 27 de enero de 2023

¿Con qué me presentaré a adorar al Señor, Dios de las alturas?

"¿Con qué me presentaré a adorar al Señor, Dios de las alturas? ¿Me presentaré ante él con becerros de un año, para ofrecérselos en holocausto? ¿Se alegrará el Señor, si le ofrezco mil carneros o diez mil ríos de aceite? ¿O si le ofrezco a mi hijo mayor en pago de mi rebelión y mi pecado? El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que él espera de ti: que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios." Miqueas 6.6-8

La observancia de ritos y ceremonias, cuando se practican espiritualmente, nos guían y nos aportan sostén en el desarrollo de un sentido de valores genuinos. Los rituales. por sí mismos, no tocan el ámbito de los principios espirituales, pero cuando se entienden y observan de manera espiritual añaden profundidad, sentido de comunidad, y autenticidad a la vida interior.

Nuestro carácter, nuestros deseos y nuestros valores no serán transformados por la simple práctica de ceremonias o rituales, mucho menos por el asentimiento a los principios de tal o cual secta, ni por dar o usar nuestras posesiones con fines religiosos o de beneficio social. Lo que vale es la intención, la disposición y el amor de la voluntad. A menos que nuestras pensamientos, palabras y acciones sean movidos por un espíritu de justicia, amor y humildad, de nada valdrán los sacrificios ni los ritos religiosos.

¿Cuáles son los requerimientos de Dios para vivir una vida verdaderamente recta, de justicia espiritual? Las exigencias son pocas, pero estrictas: "El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que él espera de ti: que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas humildemente a tu Dios".



viernes, 13 de enero de 2023

Antes que te formase

"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta á las gentes." Jeremías 1.5



El nombre Jeremías (Yirmeyahu) significa “Jah es elevado”, o también “exaltación de Jah”. El discernimiento espiritual revela que Jeremías representa el concepto más elevado del ser humano que piensa, habla y obra fielmente bajo la ley divina.

En la época del profeta Jeremías Israel estaba en gran angustia espiritual, mental y físicamente. Su condición fue el resultado de no seguir los mandamientos de Yavé. El país estaba lleno de ídolos y la inmoralidad era obscena.

Ante esta situación el profeta exclamó: “Entonces dije: ¡Ay, Señor Yavé! he aquí, no sé hablar; porque soy un niño”. En la conciencia externa, uno puede ser tímido y retraerse al dar testimonio de la Verdad. A este estado de conciencia el Señor le dice: “No temas... Yo estoy contigo para librarte”.

viernes, 6 de enero de 2023

Levántate envuelta en resplandor

"Levántate, Jerusalén, envuelta en resplandor, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti. La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve a las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria. Las naciones vendrán hacia tu luz, los reyes vendrán hacia el resplandor de tu amanecer." Isaías 60.1-3

Hay momentos de experiencia en que, todos los que buscamos conocer a Dios, nos elevamos a estados en los que podemos entender las cosas espirituales. Este entendimiento recibido por pura gracia es lo que los escritores espirituales suelen llamar  "vuelo" y "la gloria del Señor". Cuando estamos en este estado de conciencia, debemos levantarnos y brillar; es decir, debemos darnos cuenta de que somos elevados e irradiamos la sabiduría y el poder espiritual que nos corresponde desde la creación.



El profeta exhorta a levantarse y brillar. Sin embargo, en seguida dice: "La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve a las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria". ¿Qué significa eso? La primera iluminación llega a la mente y el corazón. El cuerpo, o "tierra" y sus pensamientos, o su "pueblo", permanecen en tinieblas hasta la segunda iluminación o bautismo, que se explica en la última mitad del versículo: "pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria".

viernes, 16 de diciembre de 2022

Pide una señal

«Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal, ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.» Isaías 7.11



La verdad no es un asunto de afirmaciones huecas o argumentos sagaces, se trata de demostración. El entendimiento por sí solo no cambia nada, hay que llevarlo a la práctica. Cuando ponemos a prueba la verdad que conocemos, ésta se confirma y se fortalece. Frecuentemente disfrazamos de humildad y respeto a nuestra incredulidad. El profeta exhortó al rey Ajaz a poner a prueba al Eterno, pero él respondió: «No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal».

No obstante Isaías (Yeshayáh), inspirado por el Poderoso, anuncia una señal divina que el rey y el pueblo verían cumplida en sus propios días: «La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel. En los primeros años de vida del niño, se comerá leche cuajada y miel. Pero antes de que el niño tenga uso de razón, el país de los dos reyes que te causan miedo quedará abandonado».

Las teorías, por hermosas que sean, jamás nos harán progresar espiritualmente si no las ponemos a prueba. Lo dicho en un libro Sagrado o una lectura espiritual no nos servirá de nada hasta que hayamos empezado a poner tal verdad en práctica. La vida espiritual no consiste en cantidad de información, sino más bien en progreso y transformación. «Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal, ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.»

viernes, 9 de diciembre de 2022

Ánimo, no tengan miedo

"¡Ánimo, no tengan miedo!¡Aquí está su Dios para salvarlos!" Isaías 35.4


Si nos ponemos a pensar sobre la situación general del mundo en que vivimos, aparentemente no tenemos alternativa al temor y la desesperanza. La injusticia, la violencia y la corrupción generalizada nos llevan a la conclusión de que no hay Dios, o que si lo hay es malo o impotente. Nuestra intuición de Dios se da en las relaciones; las relaciones que tenemos con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con la creación entera marcan nuestra percepción de Dios.



El profeta Isaías (Yeshayáh) nos dice que el Dios vivo no puede ser encontrado en las ilusiones, no se manifiesta en el escapismo de la religiosidad cultual. El Dios vivo y verdadero (יהוה‎) se da a conocer, se manifiesta y actúa por medio de la restauración de las relaciones rotas, por medio de la justicia, y trayendo paz y bendición abundantes, especialmente sobre quienes más sufren los males del sistema imperante.

Todo miedo es temor a las relaciones y, por consiguiente, miedo a Dios. El terror que reina en el mundo nos oprime porque nos hemos alienado, como individuos y comunidades, de la amistad y el propósito divinos. Solo en la relación restaurada con Dios, con el Universo, con nuestros semejantes y con nosotros mismos, todas las cosas vuelven al equilibrio. "Los que el Señor ha redimido; entrarán en Sión con cantos de alegría, y siempre vivirán alegres. Hallarán felicidad y dicha, y desaparecerán el llanto y el dolor".