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miércoles, 29 de julio de 2026

El Poder de la Mayordomía Positiva

"Háganse de amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, sean ustedes recibidos en las mansiones eternas". Lucas 16:9

Dios cree en nuestra creatividad y nos capacita como socios. El Señor confía en nosotros y nos entrega sus recursos no para empobrecernos, sino para ver cómo administramos nuestra fe y nuestra iniciativa.

El "Amo" de la parábola elogia la astucia del Mayordomo no por la trampa, sino por su capacidad de reaccionar con visión de futuro ante una crisis. Dios no es un supervisor severo y pesimista que espera nuestro fracaso, sino un Padre lleno de fe que espera que usemos los talentos mentales y espirituales provistos. Dios quiere que tomemos iniciativa y formemos una alianza de trabajo activa con Él frente a cualquier problema financiero o personal.



En la parábola, el mayordomo estaba a punto de ser despedido y su mente se inundó de pánico: "¿Qué haré? Cavar no puedo, mendigar me da vergüenza". La condición humana se paraliza ante los obstáculos cuando se alimenta la autoderrota. Sin embargo, los "hijos de este siglo" a veces muestran más chispa mental y audacia práctica que los hijos de luz, porque permitimos que la pereza mental y el complejo de inferioridad ahoguen nuestro potencial.

El texto expone a un ser humano atrapado en la inercia del bache financiero, necesitando una inyección de entusiasmo, una reprogramación de pensamientos negativos por ideas constructivas y dinámicas.

Jesús no nos deja atrapados en el lodo del error humano; Él nos invita a usar los bienes transitorios para ganar tesoros eternos y relaciones que trascienden. Cristo es quien rompe los complejos de incapacidad, cambiándolos por la afirmación triunfadora de que "todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

Al llevarnos a Cristo, esta parábola deja de ser un dilema de contabilidad y se convierte en una invitación a visualizar el éxito a través del favor divino, sabiendo que con Dios en control, la derrota nunca es definitiva.

miércoles, 17 de junio de 2026

Buscados para habitar en su Presencia

"Todos los cobradores de impuestos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. Los fariseos y los escribas comenzaron a murmurar, y decían: «Éste recibe a los pecadores, y come con ellos.» Entonces Jesús les contó esta parábola". Lucas 15:1-3

Sea que lo aceptemos o no, vivimos distraídos, corriendo de un lado a otro, olvidando que Dios está aquí. Pero el Señor no es un espectador pasivo. Él es el pastor que deja las noventa y nueve ovejas en el redil, y la mujer que enciende la lámpara. Él toma la iniciativa de buscar. Dios nos presta atención absoluta. Él nota la ausencia de una sola oveja o una sola moneda. Al encontrar lo perdido, Dios convoca a una fiesta (Lucas 15:6, 9). El mayor deleite de Dios no es solo salvarnos del peligro, sino disfrutar de nuestra compañía.



La oveja se pierde pastando, cabeza abajo, totalmente distraída, sin darse cuenta de que se aleja del pastor. Esa imagen representa nuestra tendencia a perder la noción de Dios por enfocarnos solo en las necesidades terrenales. La moneda, en cambio, se pierde dentro de la casa, en la oscuridad o bajo el polvo, en medio de lo rutinario. Representa a quienes están "cerca" de las cosas religiosas pero cubiertos por el polvo de la rutina, perdiendo el brillo de la comunión real.

Ni la oveja puede regresar sola por su falta de dirección, ni la moneda puede hacer nada por su rigidez. Fuera de la presencia de Dios, estamos espiritualmente desorientados e inertes.

Jesús no solo cuenta la historia; Él es el Pastor y la luz que barre el mundo. En la persona de Jesús, la Presencia Invisible de Dios se hizo visible y accesible. Jesús escandalizaba a los fariseos porque «Éste recibe a los pecadores, y come con ellos» (Lucas 15:2). La mesa de Jesús es el lugar de práctica de la presencia por excelencia. Allí hay gracia, aceptación y transformación. Cristo nos restaura al gozo del Padre. Al unirnos a Cristo, pasamos de la distancia del desierto a la intimidad del banquete celestial. No necesitamos fabricar la presencia de Dios, ni esforzarnos para poseerla; reconozcamos que Él ya nos encontró en Cristo. ¡Y la alegría es inmensa!

domingo, 19 de abril de 2026

El Buen Pastor; amor que se entrega

"Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas." Juan 10:11

Al llamarse a sí mismo "buen pastor", Jesús contrasta su liderazgo con el de los "asalariados" (líderes religiosos falsos) que buscan su propio beneficio. Jesús no solo cuida; Él es el "buen pastor" que se sacrifica por la vida de su rebaño. La gracia de Dios se manifiesta en un amor relacional que voluntariamente entrega su vida por la seguridad y plenitud de las ovejas.



Mientras el asalariado huye ante el lobo (peligro), Jesús se mantiene firme. Él no nos abandona en la crisis. "Yo doy mi vida", dice el Maestro: No es una víctima de las circunstancias, sino un salvador voluntario. El sacrificio de Jesús en la cruz es la máxima demostración de que somos amados incondicionalmente, no por nuestros méritos, sino por su gracia.

"Conozco a mis ovejas, y las mías me conocen". No es un conocimiento intelectual, sino relacional y amoroso (como el Padre conoce al Hijo). En el buen pastor, la oveja encuentra consuelo, guía y protección. La fe cristiana no es solo doctrina, es una experiencia personal y relacional con el Cristo vivo.

"Tengo otras ovejas que no son de este redil". Jesús rompe las barreras de raza, cultura o denominación. "Habrá un solo rebaño y un solo pastor". El deseo de Cristo es la unidad de todos los creyentes en un amor transformador. Nuestro llamado es ser una iglesia inclusiva, llevando la voz de Dios a aquellos fuera de nuestros muros tradicionales.

Jesús es el Pastor que nos busca, nos conoce íntimamente y ha pagado el precio más alto por nosotros. ¿Estamos escuchando su voz y siguiendo al buen pastor, o siguiendo a "asalariados" que solo buscan su propio bien? Aceptemos el abrazo de su gracia y vivamos con la seguridad de que pertenecemos al rebaño de Cristo.

Oración: Gracias Jesús, buen Pastor, por conocernos y amarnos hasta el extremo. Ayúdanos a reconocer tu voz y a ser parte de tu único rebaño. Amén.

martes, 30 de diciembre de 2025

Mayordomos de los bienes de Dios

"Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel." 1 Corintios 4:1-2



En los tiempos bíblicos, un mayordomo era el encargado de la administración de los bienes de su patrón. Con frecuencia se trataba de un esclavo. No era el dueño, sino el administrador de las cosas que se le habían confiado. La mayordomía cristiana ha sido definida como recibir, administrar y repartir sabiamente las dádivas generosas de la providencia del Señor, usándolas para la mejor promoción de los propósitos de Dios y la extensión de su reino. Las cristianas y cristianos somos llamados a reconocer que todo lo que tenemos y todo lo que somos nos lo ha dado Dios. Por eso usamos, o deberíamos usar, todo de acuerdo con su voluntad, y no conforme a los deseos y voluntades mundanas, ya que todos daremos cuenta del uso que hayamos dado a los bienes de la creación.

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra. [...] vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera." (Génesis 1:1, 31). Confesamos nuestra fe en que Dios es el creador de todo lo que existe, y que nosotros somos tan sólo mayordomos o administradores, no propietarios, cuando decimos: "Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra".

Martín Lutero explica de la siguiente manera el primer artículo del Credo: "Creo que Dios me ha creado, como a todas las creaturas. Me ha concedido y conserva un cuerpo y un alma, ojos, oídos y todos mis miembros, la razón y todos los sentidos. Además, me concede a diario y en abundancia vestido y calzado, la comida y la bebida, la casa y pertenencias, una mujer e hijos, campos, ganado y toda clase de bienes. Me provee abundantemente y a diario todo lo necesario para la conservación y alimentación de este cuerpo y de esta vida. Me protege de todo peligro, me preserva y me guarda de todo mal. Hace esto por su divina bondad y su misericordia de padre, sin que yo lo merezca ni sea digno de ello. Debo estarle agradecido por todo ello y, a cambio, labarle, servirle y obedecerle".

martes, 23 de diciembre de 2025

En tu palabra echaré la red

"Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron." Lucas 5:1-11

Así como aquel día a orilla del lago, hoy también las personas necesitan, todos necesitamos, la corrección, la enseñanza y el consuelo de la presencia y las palabras de Jesús. Obnubilados como estamos por el materialismo, las ideologías y el egoísmo, la mayoría de nosotros, por no decir todos, no tan sólo nos privamos de buscar al Salvador, sino que muchas personas activamente lo menosprecian y rechazan. Ante esta coyuntura hostil, muchos cristianos, inclusive ministros agotados, dicen como Pedro: "Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado".

Nuestra fuerza, nuestro activismo, nuestra habilidad o nuestro conocimiento son secundarios, y no pocas veces contrarios, a la obra del Evangelio. Sin dudas, también a nosotros, en nuestro lugar y vocación, el Señor nos ha llamado a ser "pescadores de hombres", pero no en conformidad a los modelos corruptos del mundo, sino reconociendo nuestra pecaminosidad, indignidad e incapacidad; confesando como Pedro, y el profeta Isaías: "soy un hombre de labios impuros y habito en medios de un pueblo de labios también impuros".

Dios no ha enviado ángeles para proclamar el Evangelio. Jesús ha llamado, y llama, pecadores perdonados y reconciliados para compartir la buena noticia del perdón, la compasión, y la reconciliación que Dios ofrece a los pecadores por medio de Cristo. Ser testigos del Evangelio no tiene nada que ver con las cuelidades propias; se arraiga en la confianza con que respondemos al mandato y las promesas del Señor. Podemos decir, con fe certera, como lo hiciera Pedro: "en tu palabra echaré la red", y también nosotros seremos testigos de una pesca milagrosa cuyo fruto abundante es para vida eterna.



sábado, 20 de diciembre de 2025

Buenas noticias para los pobres

"Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer las Escrituras. Se le dio el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el texto que dice: «El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres; me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, a dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a proclamar el año de la buena voluntad del Señor.» Enrolló luego el libro, se lo dio al asistente, y se sentó. Todos en la sinagoga lo miraban fijamente. Entonces él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.»" Lucas 4:16-21

¿Qué es el poder? Para el sistema mundano, poder significa fuerza, prestigio, y riqueza. Fuerza para subyugar. Prestigio para exaltarse. Riqueza para oprimir. Para el triunfalismo imperante en el mundo, los débiles, los anónimos, los pobres, son despreciables y prescindibles. Dios, por el contrario, ve el poder como manifestación de su Espíritu. El poder de Dios sana, libera y reconcilia.

Jesús anuncia "el año agradable de la buena voluntad de Señor", el verdadero jubileo que trae reivindicación a los pobres, sanidad a los enfermos, libertad a los cautivos y descanso a la tierra. El poder mundano es incompatible, e irreconciliable, con la buena noticia que anuncia Jesús. Para Dios, en Cristo, y por el poder del Espíritu, los últimos son efectivamente los primeros. "Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad" (2 Corintios 3:17).

En el Bautismo nosotros también fuimos ungidos para "proclamar buenas noticias a los pobres; anunciar libertad a los cautivos, dar vista a los ciegos, poner en libertad a los oprimidos y pregonar el año agradable de la buena voluntad de Señor". No podemos profesar ser cristianos y desear, o peor aún vivir y justificar, el sistema del mundo. Aferrados a las promesas de la palabra de Dios podemos vencer, con el poder del Espíritu, las tentaciones de la carne, del mundo y del diablo. Libres en la libertad con que Cristo nos hizo libres, podemos decir, junto con nuestro Maestro: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.»



lunes, 2 de junio de 2025

El que me ama, obedecerá mi palabra

"Jesús le respondió: «El que me ama, obedecerá mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y con él nos quedaremos a vivir. El que no me ama, no obedece mis palabras; y la palabra que han oído no es mía, sino del Padre que me envió.
Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes. Pero el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, los consolará y les enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que yo les he dicho.
La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo. Ya me han oído decir que me voy, pero que vuelvo a ustedes. Si ustedes me amaran, se habrían regocijado de que voy al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Y les he dicho esto ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, ustedes crean. Ya no hablaré mucho con ustedes, pues viene el príncipe de este mundo, que ningún poder tiene sobre mí. Pero para que el mundo sepa que amo al Padre, hago todo tal y como el Padre me lo ordenó." Juan 14:23-31a.



Vivimos en una época que exalta el amor. Todo es amor. Todo es con amor. Todo es por amor. Pero no es el amor del que Jesús habló, dio testimonio, y demostró. El "amor mundano y light" o "amor superficial" es un tipo de amor (si es que podemos llamarle así) que es egoísta, efímero y sin compromiso. Se caracteriza por la búsqueda de placeres carnales, materialismo y vanagloria.

El amor nos conduce a identificarnos con Dios, porque a través del amor crecemos hasta la “estatura de Cristo”, donde disfrutamos la plena comunión con Dios, que es amor divino. Pero no es cualquier amor el que nos une a Dios, la obediencia a su Palabra es la prueba infalible del amor a Cristo. «Si alguien me ama, cumplirá mi palabra». Como dijera, de modo muy conciso y práctico Dietrich Bonhoefer: «Cristo ha hablado; suya es la palabra, nuestra la obediencia».

El amor divino, que no es otra cosa que la obediencia a su Palabra, no puede ser iniciado, ni aumentado, ni mantenido por nosotros mismos, sino que es una obra del Espíritu Santo, de principio a fin. Su presencia en nosotros nos convence de la omnipresencia de Cristo, de modo que ya no hay lugar en nuestro corazón para otro Señor que no sea Cristo. Del mismo modo que Jesús, nuestro testimonio debería ser: «Pero para que el mundo sepa que amo al Padre, hago todo tal y como el Padre me lo ordenó».

El Espíritu Santo nos llena de poder para afrontar los desafíos de la vida de fe con valentía, con la certeza de que no estamos solos ni desamparados. Al vivir en obediencia a la Palabra de Dios, expresamos la verdad, y experimentamos al Espíritu Santo a actuando por nosotros y en nosotros. La alegría que sentimos cuando, a través de la consciencia naciente del Espíritu Santo en nuestra mente y corazón, nos damos es un anticipo del gozo eterno que nos espera en la plena presencia de Dios.

martes, 27 de mayo de 2025

El Espíritu de Verdad da testimonio de Cristo

"Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre y a quien yo les enviaré de parte del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo desde el principio. Les he dicho estas cosas, para que no tengan tropiezos. Ustedes serán expulsados de las sinagogas, y llegará el momento en que cualquiera que los mate, pensará que rinde un servicio a Dios. Y esto lo harán porque no conocen al Padre ni a mí. Pero les he dicho estas cosas para que, cuando llegue ese momento, se acuerden de que ya se lo había dicho." Juan 15:26 - 16:4



Algunos movimientos o individuos, tanto en el pasado como en el presente, niegan la divinidad de Jesús, considerándolo simplemente un profeta o un ser humano ejemplar. Otras corrientes, como el gnosticismo, que créase o no sigue vigente, niegan o minimizan la humanidad de Jesús, considerándolo una manifestación divina sin un cuerpo físico real.
 
También, y sobre todo en los últimos cinto cincuenta años, se han acentuado los errores con respecto al Espíritu Santo, su naturaleza y su obra. Algunos lo consideran solamente como el ánimo de los cristianos, otros como una fuerza impersonal, y otros tantos como un “Dios” independiente que sirve para obrar soluciones mágicas.
 
El Señor Jesucristo nos deja bien en claro quién es y cómo actúa el Espíritu Santo, y cómo su obra no es otra que dar testimonio de la persona, obra y divinidad del mismo Cristo.
 
No reconocer la divinidad en la humanidad del Señor es la fuente de todo desorden y condenación humana, ya que quien se opone a la humanidad del Señor, o a la verdad divina, se opone al mismo tiempo a su divinidad, o al bien divino.

“Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre y a quien yo les enviaré de parte del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo desde el principio.”
 
Sin embargo, la obra de la humanidad del Señor, al unirse plenamente con la divinidad, demostrará a todo creyente que él es el único dios en virtud de esa unión, y todo verdadero creyente también confirmará este testimonio, porque percibirá que toda la obra salvadora, desde la primera proclamación de la verdad, proviene de esa fuente divina.
 
Jesús les dijo esas cosas a los discípulos, y nos las dice hoy a nosotros, para que no tengamos tropiezo. El auténtico testimonio de Cristo levanta la oposición y el rechazo del mundo, no lo contrario. Hacen esto porque no conocen al Padre ni a Cristo. Pero el Señor está con quienes reciben su verdad, y dan testimonio de ella.

jueves, 27 de marzo de 2025

¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos!

 Estudio Bíblico

 

Lectura: Isaías 55:1-7

 

 


1. ¿Qué?

El capítulo 55 de Isaías es otro llamado que hace el Señor para que se acerquen a Él, y presenta más razones por las que el Israel dispersado y todos nosotros deberíamos querer confiar en Él y seguirlo.

 

2. ¿Quién?

En este pasaje nos encontramos con el profeta Isaías que, hablando en nombre de Dios, hace un llamado universal para que las personas se conviertan de sus malos caminos y busquen a Dios mientras aún hay oportunidad.

 

3. ¿Dónde?

En el libro de Isaías, la ciudad de Jerusalén es mencionada en varios pasajes, donde se le describe como la morada de Dios, la ciudad de las fiestas y un lugar de paz. 

 

4. ¿Cuándo?

Isaías vivió en Jerusalén durante la segunda mitad del reinado de Israel y habló a los líderes de Jerusalén y Judá en nombre de Dios. Isaías trajo consigo una advertencia sobre el juicio divino, advirtiendo a los líderes corruptos de Israel que su rebelión contra el pacto con Dios tendría un precio.

 

5. ¿Por qué, para qué?

El profeta Isaías nos recuerda que nuestras preocupaciones diarias a menudo nos distraen de lo verdaderamente esencial: la conexión con Dios. En un mundo lleno de ruido y distracción, Isaías nos exhorta a hacer una pausa, a buscar activamente la presencia del Señor y a recordar lo cerca que está de nosotros. La búsqueda de Dios no es solo un acto de necesidad, sino también un acto de amor. Aprovechemos cada momento para llamarlo, sabiendo que su respuesta está a solo una oración de distancia.

jueves, 13 de marzo de 2025

Por favor, déjame ver tu gloria

Estudio Bíblico

Lectura: Éxodo 33:12-23



1. ¿Qué?

Moisés le dice a Dios que lo ha conocido por su nombre y que ha hallado gracia ante sus ojos. Le pide a Dios que le muestre su camino, para que lo conozca y halle gracia ante sus ojos. Le dice a Dios que no lo saque de allí si no va con ellos. Le dice a Dios que su presencia con ellos los separa de los demás pueblos de la tierra. Dios le dice a Moisés que irá con él, le dará descanso y todo le saldrá bien. El Señor afirma que hará pasar delante de él toda su bondad y proclamará su nombre, Yavé (יהוה). Le dice también que tendrá misericordia de quien quiera tenerla y será compasivo con quien quiera serlo. Finalmente, dice a Moisés que no podrá ver su rostro, porque nadie puede verle y seguir con vida; pero podrá verle al pasar. 


2. ¿Quién?

El relato es un diálogo íntimo, cercano y amistoso entre Dios y Moisés.


3. ¿Dónde?

Al principio de capítulo 33, el Señor le dijo a Moisés que dejara Sinaí y fuera a la Tierra Prometida, diciendo, «Anda, vete ya de aquí, con el pueblo que sacaste de Egipto, y llévalos a la tierra que prometí darles a Abrahán, Isaac y Jacob, cuando dije: “Se la daré a tu descendencia.” Yo enviaré un ángel para que vaya delante de ti, y expulsaré a los cananeos y a los amorreos, a los hititas y a los ferezeos, y a los jivitas y jebuseos. Esa tierra fluye leche y miel. Pero yo no iré contigo, porque eres un pueblo de dura cerviz y bien podría yo consumirte en el camino» (33:1b-3). Sin embargo el pasaje que estamos considerando se desarrolla aún en las alturas del monte Sinaí, antes de emprender el camino.


4. ¿Cuándo?

Los eventos de Éxodo 33 ocurrieron poco después de que Dios le hablara a Moisés en el Monte Sinaí, aproximadamente 4 meses después de que los hebreos salieron de Egipto. 


5. ¿Por qué, para qué?

En nuestra vida cotidiana, a menudo nos enfrentamos a momentos de incertidumbre y duda, donde desearíamos ver más claramente el camino que debemos seguir. Éxodo 33:23 nos recuerda que, aunque no siempre podemos ver el rostro de Dios o entender su plan, su presencia está con nosotros en cada paso que damos. Confiar en que nos está guiando, incluso cuando solo vemos sus espaldas, puede brindarnos paz y esperanza en medio de la confusión. La verdadera fe no se trata de tener todas las respuestas, sino de seguir adelante con confianza, sabiendo que Dios nos acompaña en nuestro andar.

miércoles, 5 de marzo de 2025

Dios se proveerá de cordero para el holocausto

Estudio Bíblico

Lectura: Génesis 22:1-14



1. ¿Qué?
En hebreo se conoce con la expresión עֲקֵידַת יִצְחַק, Akedát Yitzḥák, o simplemente Akedah, Aqéda, Aquedah o Akedá ("atadura"). El pasaje del sacrificio de Isaac nos habla del verdadero significado de la confianza en Dios. Es un acontecimiento que nos demuestra cómo Dios es bueno y quiere que confiemos en Él sin ningún “pero”.

2. ¿Quién?
En este relato aparecen Abraham, Isaac, los siervos, y el ángel del Señor.

3. ¿Dónde?
La "tierra de Moriah" debió haber sido, entonces, la región montañosa alrededor de Jerusalén, y el monte Moriah, el monte específico. Josefo llama al monte sobre el que Abraham debía sacrificar a Isaac "el monte Moriah".

4. ¿Cuándo?
La escena del sacrificio de Abraham se inscribe en una época donde eran comunes los sacrificios humanos entre los cananeos y el sacrificio del hijo primogénito debía calmar la ira de una divinidad, de ahí que Abraham haya comprendido el mandamiento divino de ese modo.

5. ¿Por qué, para qué?
La razón por la cual Dios nos prueba a todos nosotros. No es para obtener conocimiento propio, ya que Él conoce todo de antemano; sabe todo lo relacionado con nuestra vida y todo lo que haremos; sino que nos prueba por nuestro propio beneficio, para que de esa forma lleguemos a conocernos a nosotros mismos. En conclusión, Génesis 22:1-14 es un pasaje que nos llama a confiar en la voluntad de Dios y a mantener la obediencia y fidelidad incluso en situaciones de prueba. Nos enseña a amar y honrar a Dios por encima de todas las cosas, y a estar dispuestos a sacrificar nuestros deseos y egos para llevar a cabo su voluntad en nuestras vidas.

jueves, 27 de febrero de 2025

Levantémonos, regresemos

Estudio Bíblico


Lectura: Jeremías 8-9

 

1. ¿Qué? 

Jeremías 8 se adentra en los juicios que sobrevendrían al pueblo de Judá, y especialmente a sus líderes, egoístas, hipócritas e idólatras. Como en otros capítulos, en el 8 se enseña que uno de los mayores problemas de Judá y de sus líderes era que estaban convencidos de no tener pecados y de que serían protegidos de sus enemigos.

 

2. ¿Quién? 

Jeremías fue un profeta de Dios y escribió dos libros o rollos. Jeremías y Lamentaciones. Jeremías significa que: el Jah es alto. Hijo de Hilcías el profeta de Anatot en los días de Josías 16o rey de Judá a después de la Deportación a Babilonia.

 


3. ¿Dónde? 

Ya que Jeremías era de una familia sacerdotal, tenía sentido que vivieran en Anatot, que era una pequeña aldea a unas tres millas de Jerusalén. Estaba en tierra de Benjamín, pero había sido entregada como ciudad sacerdotal (Josué 21:18).

 

4. ¿Cuándo? 

La única otra ocasión histórica que puede sugerirse con alguna plausibilidad es la invasión escita de Siria-Palestina, a la que se asignó el discurso anterior. Esto fijaría la fecha de la profecía en algún momento entre los años trece y dieciocho de Josías (629-624 aC). Pero los argumentos para este punto de vista no parecen ser muy fuertes en sí mismos, y ciertamente no explican la identidad esencial del oráculo resumido en Jeremias 26:1 , con el de Jeremias 7:1 .

 

5. ¿Por qué, para qué? 

El Señor está haciendo una gran pregunta retórica. Cuando las personas caen, ¿no se vuelven a levantar? ¿No se dan la vuelta cuando van por el camino equivocado? La respuesta obvia es sí. Te levantas cuando te caes. Te das la vuelta cuando vas por el camino equivocado. Así que ahora Dios pregunta, no al mundo, sino a su pueblo: ¿Por qué estas personas no se dan la vuelta? ¿Por qué no se levantan? ¿Por qué siguen yendo por el camino equivocado? ¿Por qué están continuamente retrocediendo? ¿Por qué se niegan a volver? Lo que Dios va a hacer es explicarles el problema para ayudarles a ver por qué no se están levantando y por qué no están dando la vuelta. A medida que Dios le dice a su pueblo por qué no se están arrepintiendo, aprenderemos sobre nosotros mismos y lo que nos impide acercarnos a Dios de la manera que Él desea.

viernes, 22 de noviembre de 2024

Fortalezcan las manos cansadas y afirmen las rodillas endebles

"Fortalezcan las manos cansadas y afirmen las rodillas endebles. Digan a los de corazón amedrentado: «Esfuércense y no teman. ¡Miren! Aquí viene su Dios, para castigar a sus enemigos como merecen. Dios mismo viene, y él los salvará.»" Isaías 35:3-4

La fe es la cualidad de la mente y el corazón que nos lleva a perseverar en creer y en hacer lo que a la percepción sensorial le parece imposible. La fe es la certeza de lo que se espera. La fe no se limita a la religión, sino que tiene que ver con todos los aspectos de la vida. 

La fe funciona tanto en las cosas pequeñas como en las grandes. De nosotros depende la elección. Si queremos remover montañas, debemos tener fe en Dios. Una cantidad muy pequeña de ese tipo de fe bastará, según las enseñanzas de Jesús. “Señor, ¡aumenta nuestra fe!”

La fe crece en el espíritu y moldea la mente; más bien se expande. Esta expansión es más rápida cuando se asocia con otras cualidades espirituales, como el discernimiento y el amor. Todo es posible para aquellos que creen en Dios que actúa a través de ellos en amor y rectitud.



viernes, 1 de septiembre de 2023

Cuando a las personas buenas les pasan cosas malas

"Entonces el Señor le preguntó: «¿Y no has pensado en mi siervo Job? ¿Acaso has visto alguien con una conducta tan intachable como él? ¡No le hace ningún mal a nadie, y es temeroso de Dios!»" Job 1.8

Nos guste o no, las contrariedades, las pérdidas, el dolor y la frustración son parte de nuestra vida. Un pensamiento primitivo constantemente nos conduce a pensar en un universo mecánico, donde si somos "buenas personas" no tendremos ninguna experiencia negativa. 

¿Cuál es la lección implícita en el libro de Job? Que las personas buenas, justas e íntegras también sufren, igual que las personas egoístas, culpables y malvadas. No por causas y efectos mecánicos, sino porque así es la vida. Job "era perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal". Job era intachable, y no por ello estaba libre de tribulaciones.

¿Entonces debemos resignarnos a nuestra condición actual como la mejor que puede ser? No, no es así. Deberíamos aceptar las circunstancias tal como se presentan, pero no sin esforzarnos por mejorarlas. Aceptar el bien en la medida en que lo percibimos y trabajar hacia la mejora continua es construir una reserva con la que afrontar lo que viene y aportar lo nuestro con amor y alegría.



viernes, 16 de junio de 2023

Esfuérzate y sé valiente

"Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas." Josué 1.9

El Señor le prometió a Josué: "Yo estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé", y esa promesa es también para nosotras y nosotros. Yahvé (יהוה‎) se identifica con Josué, y le manifiesta su apoyo y compañerismo. Cuando nos hacemos conscientes de nuestra unidad con el Señor, comprendemos y confiamos en su promesa: "no te dejaré, ni te desampararé".

Un espíritu intrépido, fuerte y valiente resulta de guardar en el corazón y obedecer el mandato "Pon mucho cuidado y actúa de acuerdo con las leyes que te dio mi siervo Moisés. Nunca te apartes de ellas, ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todo lo que emprendas". De un espíritu  valiente nace un estado mental sereno, y podemos vivir una vida llena de coraje, fuerza y poder.



El Libro de la Ley simboliza la comprensión de que hay una Ley Espiritual (תּוֹרָה) fija detrás de cada efecto que se manifiesta en la mente, en el habla o en los actos. Mediante la oración y la meditación, esta ley se revela al corazón. La meditación (indagación en la ley) debe llevarse a cabo en tiempos de luz (día) y en períodos de oscuridad (noche). Quienes siguen la ley y ordenan sus pensamientos, palabras y actos de acuerdo con ella, son siempre prósperos y exitosos. Guiadas y guiados por la palabra divina podemos esforzarnos y ser valientes, sabiendo que el poder del Señor nos sostiene.

viernes, 19 de mayo de 2023

Cuida tu corazón más que otra cosa

"Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de la vida. Aparta de tu boca las palabras perversas; aleja de tus labios las palabras inicuas. Dirige la mirada hacia adelante; fíjate en lo que tienes delante de tus ojos. Piensa qué camino vas a seguir, y plántate firme en todos tus caminos. Apártate del mal. No te desvíes ni a la derecha ni a la izquierda." Proverbios 4.23-27

Cuidar nuestro corazón parece una frase hecha, una fórmula que en el fondo no significa nada. Sin embargo, esa expresión engloba todo un conjunto de prácticas espirituales que son esenciales para una vida sana, equilibrada y positiva. La manera en que cuidamos adecuadamente nuestro corazón es  haciéndonos conscientes de nuestros pensamientos y motivos no expresados hasta que nuestros hábitos de pensamiento entren en plena armonía con la voluntad divina. El estado de ánimo que nos alinea con el orden divino está formado por el pensamiento disciplinado y la acción de la voluntad.

La disciplina es indispensable para poner bajo control nuestro uso de la palabra hablada. Es necesario dominarnos para "apartar de nuestra boca las palabras perversas y alejar nuestros labios de las palabras inicuas". Las palabras descuidadas, con bastante frecuencia, destruyen todo lo bueno que hemos logrado en silencio. Es por eso que necesitamos mucha determinación para cuidar nuestro corazón con toda diligencia. Necesitamos mantener nuestra meta en mente y avanzar incansablemente hacia ella. "Dirige la mirada hacia adelante; fíjate en lo que tienes delante de tus ojos".

Manteniendo nuestro sentido del equilibrio y haciéndonos conscientes de Dios, alcanzamos el descanso y la firmeza, conociendo así la paz de estar envueltos en el amor divino. "Piensa qué camino vas a seguir, y plántate firme en todos tus caminos". Es muy importante adquirir el hábito de comprobar nuestro progreso espiritual; no para vanagloriarnos, sino para animarnos a perseverar. Con la meta en mente, no podemos darnos el lujo de desviarnos de nuestro propósito o llenar nuestra vida de altibajos sin sentido; es por eso mismo que oramos para que Dios purifique nuestros pensamiento, palabras y obras. "Apártate del mal. No te desvíes ni a la derecha ni a la izquierda".

viernes, 31 de marzo de 2023

Dios el Señor es quien me ayuda

"Mi salvador está cerca de mí; levantémonos y veamos quién se atreve a contender conmigo. ¡Que se enfrente a mí el que quiera acusarme! ¡Fíjense bien! Dios el Señor es quien me ayuda; ¿quién puede condenarme?" Isaías 50.8-9

Cuando todas las cosas marchan bien, tenemos la tendencia a pensar que somos invencibles y que no necesitamos de nada no de nadie. Pero basta una sola contrariedad para que todo el orgullo se derrumbe. El profeta nos recuerda que si dejamos de lado la autosuficiencia, y confiamos en el poder de Dios,  hallaremos fuerzas y posibilidades más allá de nuestras expectativas naturales. Cuando nuestra voluntad está en sintonía con Dios, por medio de la oración, y la nuestros pensamientos y deseos se inclinan hacia lo que es bueno, justo y amoroso: "Dios el Señor es quien me ayuda".

Conviene que recordemos, cuando aparece la desconfianza y nos descorazonamos pensando en todo el mal que vemos en el mundo, que Dios es amor, y en él tan sólo hay Bien. El Señor quiere darse por completo a todas y todos nosotros, y de hecho lo hace. Él ya nos ha dado todo bien; todo lo que Dios es y posee está disponible para toda mujer y hombre, niña y niño, cresados a su imagen y semejanza. Para probar que eso es verdad, solo tenemos que reconocer nuestro bien por la fe y aferrarnos a la palabra de su promesa, para conformar nuestras vidas a la ley divina de pensar, hablar y obrar rectamente.



viernes, 3 de marzo de 2023

Vete de tu tierra y de tu parentela

"Pero el Señor le había dicho a Abrán: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una nación grande. Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.» Y Abrán se fue, tal y como el Señor le dijo, y Lot se fue con él." Génesis 12.1-4

El llamamiento y envío de Abrán (אַבְרָ֔ם) a otra tierra simboliza que la fe, que escucha y obedece a la palabra divina, se manifiesta mejor y con mayor fuerza en campos nuevos que en terrenos conocidos. La costumbre y la rutina, el qué dirán, pueden fácilmente ahogar la fe.

Lot (ל֑וֹט), cuyo nombre significa "oscuro", es figura de esa parte de nuestra mente, y de nuestro corazón, que aún permanece en tinieblas, es decir, del ser humano natural o animal. Todas y todos, por más espirituales que creamos ser, todavía tenemos aspectos que pulir de nuestra conciencia para poder vivir de acuerdo a la fe.

La tierra (הָאָ֖רֶץ) de Canaán, a la que Abrán fue llamado para iniciar una nueva vida, representa las potencialidades elementales del ser, en las que habitamos y a las que damos forma por medio de la fe en Dios como Espíritu omnipresente. En un sentido espiritual, Canaán es un equivalente al "Jardín del Edén" o la "Tierra Prometida". Es necesario atrevernos salir de lo habitual, hacia "la tierra que te mostraré", para encontrarnos con Dios y su voluntad siempre amorosa para nuestra vida.



viernes, 17 de febrero de 2023

Sube al monte

"El Señor le dijo a Moisés: —Sube al monte, donde yo estoy, y espérame allí, pues voy a darte unas tablas de piedra en las que he escrito la ley y los mandamientos para instruir a los israelitas." Éxodo24.12

El desarrollo progresivo de la mente (Moisés) presenta un modelo que el "hombre natural" (un esclavo en Egipto) puede observar y seguir para hacerse consciente de una concepción más amplia de la vida. Lo natural es primero, y proporciona la base para elevarse a lo espiritual. El discernimiento y la comprensión son facultades innatas en las mujeres y hombres, como hijas e hijos de Dios, pero no son parte de los dones del "hombre natural".

El altar debajo del monte simboliza el lugar en la conciencia donde el ser humano está dispuesto a entregar lo inferior a lo superior, lo personal a lo impersonal. Los doce pilares son las doce facultades del ser humano. La expresión "los hijos de Israel" representa los pensamientos religiosos del ser humano. En este símbolo encontramos el paso de una fe primitiva, que concibe a Dios como un ser humano con sus mismas virtudes y defectos, a una fe consciente y madura que llega a creer en Dios como Espíritu.

El mandamiento dado a Moisés: "Sube al monte, donde yo estoy, y espérame allí", es una exhortación a toda la humanidad, a cada uno de nosotras y nosotros, a emplear el proceso evolutivo para alcanzar la conciencia espiritual.

Al pensar los pensamientos de la Mente Divina, y al vivir de acuerdo con ellos constante y conscientemente, se puede obtener una verdadera mentalidad espiritual; uno se vuelve de mente espiritual y entra en la vida y la paz que Dios ofrece gratuitamente.



"Dicho esto, Moisés subió al monte, el cual quedó cubierto por una nube. La gloria del Señor vino a posarse sobre el monte Sinaí, y durante seis días la nube lo cubrió. Al séptimo día el Señor llamó a Moisés desde la nube. La gloria del Señor se presentó a los ojos de los israelitas como un fuego devorador, sobre la parte más alta del monte. Moisés entró en la nube, subió al monte, y allí se quedó cuarenta días y cuarenta noches." Éxodo 24.15-18

viernes, 3 de febrero de 2023

Para que les vaya bien y vivan muchos años

"Así que pongan en práctica todo lo que el Señor su Dios les ha ordenado, sin desviarse de ello para nada. Sigan el camino que el Señor su Dios les ha señalado, para que les vaya bien y vivan muchos años en la tierra que él les va a dar en propiedad." Deuteronomio 5.32-33



Todos los seres humanos somos inconstantes, algunos más otros menos, pero invariablemente tropezamos alguna vez. Es nuestra fragilidad lo que nos frustra con nosotros mismos y con nuestros semejantes. El error, la falta de confianza, la dureza para perdonar y perdonarnos, son fruto de ser conscientes de esa debilidad innata. Dios, en cambio, nos llama a apoyarnos en su fuerza y no en la nuestra.

¿Dios nos fuerza a cumplir su voluntad y sus preceptos? Por el contrario, somos libres de desobedecer la ley, pero hacerlo es nuestra perdición. Para nosotros la ley divina es la ley de nuestro bienestar: “para que les vaya bien y vivan muchos años”. Desobedecer la ley lleva a la humanidad a la conciencia del mal, ya sea sufrimiento físico y muerte o efectos malignos en su mente y naturaleza moral. Por ello, la instrucción del Señor nos corrige constantemente, y con amor nos conduce por el camino de la vida. para que les vaya bien y vivan muchos años