jueves, 27 de marzo de 2025

¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos!

 Estudio Bíblico

 

Lectura: Isaías 55:1-7

 

 


1. ¿Qué?

El capítulo 55 de Isaías es otro llamado que hace el Señor para que se acerquen a Él, y presenta más razones por las que el Israel dispersado y todos nosotros deberíamos querer confiar en Él y seguirlo.

 

2. ¿Quién?

En este pasaje nos encontramos con el profeta Isaías que, hablando en nombre de Dios, hace un llamado universal para que las personas se conviertan de sus malos caminos y busquen a Dios mientras aún hay oportunidad.

 

3. ¿Dónde?

En el libro de Isaías, la ciudad de Jerusalén es mencionada en varios pasajes, donde se le describe como la morada de Dios, la ciudad de las fiestas y un lugar de paz. 

 

4. ¿Cuándo?

Isaías vivió en Jerusalén durante la segunda mitad del reinado de Israel y habló a los líderes de Jerusalén y Judá en nombre de Dios. Isaías trajo consigo una advertencia sobre el juicio divino, advirtiendo a los líderes corruptos de Israel que su rebelión contra el pacto con Dios tendría un precio.

 

5. ¿Por qué, para qué?

El profeta Isaías nos recuerda que nuestras preocupaciones diarias a menudo nos distraen de lo verdaderamente esencial: la conexión con Dios. En un mundo lleno de ruido y distracción, Isaías nos exhorta a hacer una pausa, a buscar activamente la presencia del Señor y a recordar lo cerca que está de nosotros. La búsqueda de Dios no es solo un acto de necesidad, sino también un acto de amor. Aprovechemos cada momento para llamarlo, sabiendo que su respuesta está a solo una oración de distancia.

jueves, 20 de marzo de 2025

Mejoren sus caminos y sus obras, y atiendan a la voz del Señor

Estudio Bíblico

Lectura: Jeremías 26:1-15


1. ¿Qué?

Jeremías profetizó a los habitantes de Judá, y especialmente a sus líderes, que si se arrepentían, Dios les perdonaría. También les dijo que si lo mataban, ellos serían los culpables de haber matado a un inocente. El pueblo, y sus príncipes, no debían rechazar ni una palabra de su mensaje. Todos debían mejorar sus caminos y sus obras; debían escuchar la voz de Dios. 

 

2. ¿Quién?

En este pasaje nos encontramos con el profeta Jeremías, el pueblo de Judá, los príncipes y los sacerdotes.

 


3. ¿Dónde?

El reino de Judá fue un estado bíblico que existió en el Levante mediterráneo durante la Edad de Hierro. Se formó por las tribus de Judá, Dan meridional y Benjamín, que se mantuvieron leales a la Casa de David. 

 

4. ¿Cuándo?

Este mensaje se dio al principio del reinado de Joacim, unos cuatro años antes de la primera invasión babilónica. En ese entonces, muchos líderes de Judá pensaban que podían evitar la conquista babilónica. 

 

5. ¿Por qué, para qué?

El libro de Jeremías en general, y este capítulo en particular, enseña que Dios puede transformar el corazón de la gente. También enseña que la alianza entre Dios e Israel no hace invencibles a los del pueblo de Dios. A los de Judá se les dice que deben "mejorar" sus caminos y sus obras, es decir, deben cambiar sus formas de actuar y pensar para agradar a Dios. También se les anima a escuchar la voz de Dios, que se comunica a través de los profetas, como Jeremías en este caso. Si la gente se arrepiente y vuelve a Dios, entonces Dios se arrepentirá del mal que había pronunciado contra ellos, lo cual significa que no llevará a cabo su juicio, sino que les liberará de la condenación.

jueves, 13 de marzo de 2025

Por favor, déjame ver tu gloria

Estudio Bíblico

Lectura: Éxodo 33:12-23



1. ¿Qué?

Moisés le dice a Dios que lo ha conocido por su nombre y que ha hallado gracia ante sus ojos. Le pide a Dios que le muestre su camino, para que lo conozca y halle gracia ante sus ojos. Le dice a Dios que no lo saque de allí si no va con ellos. Le dice a Dios que su presencia con ellos los separa de los demás pueblos de la tierra. Dios le dice a Moisés que irá con él, le dará descanso y todo le saldrá bien. El Señor afirma que hará pasar delante de él toda su bondad y proclamará su nombre, Yavé (יהוה). Le dice también que tendrá misericordia de quien quiera tenerla y será compasivo con quien quiera serlo. Finalmente, dice a Moisés que no podrá ver su rostro, porque nadie puede verle y seguir con vida; pero podrá verle al pasar. 


2. ¿Quién?

El relato es un diálogo íntimo, cercano y amistoso entre Dios y Moisés.


3. ¿Dónde?

Al principio de capítulo 33, el Señor le dijo a Moisés que dejara Sinaí y fuera a la Tierra Prometida, diciendo, «Anda, vete ya de aquí, con el pueblo que sacaste de Egipto, y llévalos a la tierra que prometí darles a Abrahán, Isaac y Jacob, cuando dije: “Se la daré a tu descendencia.” Yo enviaré un ángel para que vaya delante de ti, y expulsaré a los cananeos y a los amorreos, a los hititas y a los ferezeos, y a los jivitas y jebuseos. Esa tierra fluye leche y miel. Pero yo no iré contigo, porque eres un pueblo de dura cerviz y bien podría yo consumirte en el camino» (33:1b-3). Sin embargo el pasaje que estamos considerando se desarrolla aún en las alturas del monte Sinaí, antes de emprender el camino.


4. ¿Cuándo?

Los eventos de Éxodo 33 ocurrieron poco después de que Dios le hablara a Moisés en el Monte Sinaí, aproximadamente 4 meses después de que los hebreos salieron de Egipto. 


5. ¿Por qué, para qué?

En nuestra vida cotidiana, a menudo nos enfrentamos a momentos de incertidumbre y duda, donde desearíamos ver más claramente el camino que debemos seguir. Éxodo 33:23 nos recuerda que, aunque no siempre podemos ver el rostro de Dios o entender su plan, su presencia está con nosotros en cada paso que damos. Confiar en que nos está guiando, incluso cuando solo vemos sus espaldas, puede brindarnos paz y esperanza en medio de la confusión. La verdadera fe no se trata de tener todas las respuestas, sino de seguir adelante con confianza, sabiendo que Dios nos acompaña en nuestro andar.

miércoles, 5 de marzo de 2025

Dios se proveerá de cordero para el holocausto

Estudio Bíblico

Lectura: Génesis 22:1-14



1. ¿Qué?
En hebreo se conoce con la expresión עֲקֵידַת יִצְחַק, Akedát Yitzḥák, o simplemente Akedah, Aqéda, Aquedah o Akedá ("atadura"). El pasaje del sacrificio de Isaac nos habla del verdadero significado de la confianza en Dios. Es un acontecimiento que nos demuestra cómo Dios es bueno y quiere que confiemos en Él sin ningún “pero”.

2. ¿Quién?
En este relato aparecen Abraham, Isaac, los siervos, y el ángel del Señor.

3. ¿Dónde?
La "tierra de Moriah" debió haber sido, entonces, la región montañosa alrededor de Jerusalén, y el monte Moriah, el monte específico. Josefo llama al monte sobre el que Abraham debía sacrificar a Isaac "el monte Moriah".

4. ¿Cuándo?
La escena del sacrificio de Abraham se inscribe en una época donde eran comunes los sacrificios humanos entre los cananeos y el sacrificio del hijo primogénito debía calmar la ira de una divinidad, de ahí que Abraham haya comprendido el mandamiento divino de ese modo.

5. ¿Por qué, para qué?
La razón por la cual Dios nos prueba a todos nosotros. No es para obtener conocimiento propio, ya que Él conoce todo de antemano; sabe todo lo relacionado con nuestra vida y todo lo que haremos; sino que nos prueba por nuestro propio beneficio, para que de esa forma lleguemos a conocernos a nosotros mismos. En conclusión, Génesis 22:1-14 es un pasaje que nos llama a confiar en la voluntad de Dios y a mantener la obediencia y fidelidad incluso en situaciones de prueba. Nos enseña a amar y honrar a Dios por encima de todas las cosas, y a estar dispuestos a sacrificar nuestros deseos y egos para llevar a cabo su voluntad en nuestras vidas.